Tras el nuevo colapso de la obra de cambio de tubería en el bulevar Mendoza Berrueto, el gerente general de Simas, Lorenzo Menera, descartó presentar su renuncia, pese a que el socavón volvió a abrirse por un error humano. En conferencia matutina, aseguró que “el pueblo” respalda su permanencia y ofreció pagar de su bolsillo los tubos dañados. “Aquí públicamente… pásenme la cuenta de los tubos”, dijo frente al alcalde y regidores.
Menera afirmó que no dejará el cargo porque busca convertirse en “el mejor gerente de la historia de Piedras Negras” y descalificó a quienes piden su salida, acusando que solo representan “un 1% de neoliberales, racistas y clasistas”. Señaló que los medios de comunicación lo han “acribillado” por el manejo del colapso, aunque aclaró que no culpa a los reporteros en lo personal, sino a “los medios poderosos” que, según él, buscan manipular la información.
Durante la conferencia, periodistas pidieron respeto tanto a Menera como al alcalde, al subrayar que la labor periodística implica señalar los errores de los funcionarios sin que ello sea motivo de ataques o descalificaciones. Menera insistió en que los señalamientos sobre contaminación de arroyos y fallas en drenajes no comenzaron en la actual administración, y prometió que antes de que termine el año esas descargas quedarán atendidas.
“Por intentar arreglar un drenaje que por años no se atendía ahora resulta que quieren que me vaya”, expresó.















