Autoridades de Protección Civil mantienen vigilancia permanente en los cauces de ríos y arroyos que cruzan por Piedras Negras y la región de los Cinco Manantiales, tras las lluvias registradas desde la noche del domingo, las cuales han provocado un aumento significativo en los afluentes que desembocan en el Río Bravo.
Francisco Contreras Obregón, Coordinador Regional de Protección Civil en Coahuila, informó que aunque en Piedras Negras y municipios cercanos como Zaragoza y Villa de Fuente las precipitaciones fueron menores, de entre una y dos pulgadas, los ríos San Rodrigo, San Diego, San Antonio y Escondido están siendo monitoreados de forma constante ante la posibilidad de una crecida. En Jiménez se registraron casi cinco pulgadas, mientras que en Guerrero fueron 4.5 y en el Ejido El Moral 4, aportando altos volúmenes a los cauces que fluyen hacia el Bravo, principalmente aguas abajo de las presas San Miguel, Centenario y La Fragua.
De acuerdo con los más recientes reportes, a partir de las 18:00 horas de este lunes 14 de julio, el caudal del Río Bravo pasará de 38 a 300 metros cúbicos por segundo, con una elevación en su escala de hasta 1.10 metros. Esta variación será provocada por los escurrimientos del arroyo Las Vacas, los ríos San Diego y San Rodrigo, además de varios arroyos provenientes del estado de Texas. Este fenómeno natural ya afecta a municipios como Acuña, Jiménez, Piedras Negras, Guerrero e Hidalgo.
Aunque hasta el momento no se han registrado desbordamientos ni complicaciones en la región, Protección Civil exhortó a la ciudadanía a mantenerse informada, evitar zonas cercanas al río y, sobre todo, no introducirse al cauce del Río Bravo. El incremento en la corriente representa un riesgo potencial de arrastre o situaciones de barado que pueden comprometer la integridad física de quienes se acerquen al área. Las lluvias podrían continuar hasta el miércoles, con nuevas precipitaciones previstas desde la tarde de este mismo lunes.















