Luego que la noche de ayer se diera a conocer las investigaciones que realiza la Unidad de Inteligencia Financiera a 13 casinos vinculados con presunto lavado de dinero, la presidenta, Claudia Sheinbaum, aseguró este miércoles que dichas acciones tienen sustento legal y jurídico, no trasfondo político.
Sheinbaum fue cuestionada al respecto luego que Salinas Pliego confirmó que dos de los trece casinos investigados son propiedad de Grupo Salinas acusando de mayor persecución política en su contra.
«Todas las investigaciones, tanto las que hace el SAT como estas investigaciones de la UIF tiene sustento legal, no hay nada que tenga que ver con asunto político en el caso de la deuda tributaria, como lo hemos explicado no es algo que viene ni siquiera del presidente López Obrador, algunos desde 2008, todo tiene un sustento jurídico y legal y las pruebas de lavado de dinero, sostuvo la presidenta.
Resaltó que las acciones se llevan a cabo en el marco de la estrategia de seguridad nacional, centrada en rastrear recursos ilícitos vinculados a la delincuencia organizada y señaló que las leyes relativas a la operación de casinos deben de ser actualizadas y que todos los establecimientos cumplan con los ordenamientos porque de otra manera «se presta justamente al lavado de dinero”.
La procuradora fiscal, Grisel Galeano, explicó el modo de operación de los casinos y plataformas de juego suspendidos por lavado de dinero que se realizaban a través de identidades robadas o prestanombres, incluyendo jóvenes, amas de casa y jubilados.
Las ganancias se registraban como “apuestas”, pero luego eran transferidas al extranjero y blanqueadas en paraísos fiscales.
«El casino utiliza persona físicas muchas veces con engaños o robo de identidad, se trata sobre todo de jóvenes, estudiantes, trabajadores, amas de casa o jubilados personas que no ganan ni manejan grandes cantidades de dinero», apuntó la funcionaria.














