Durante su conferencia matutina, el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, reconoció que no se había preparado ningún operativo especial de seguridad con motivo del Buen Fin, una decisión que contrastó con los años anteriores, cuando se reforzaban los patrullajes y la vigilancia para proteger a compradores y comerciantes en la temporada de mayor movimiento económico.
“El operativo no lo veo necesario”, declaró Rodríguez ante los medios, asegurando que existía coordinación permanente entre las distintas corporaciones, municipal, estatal, bomberos y Fiscalía. Sin embargo, con esa declaración se puso en evidencia la falta de previsión del Ayuntamiento justo cuando comienza el periodo de pago de aguinaldos, propicio para robos y fraudes.
Pocas horas después de sus declaraciones, el municipio convocó a medios de comunicación para anunciar el arranque del operativo del Buen Fin, evidenciando que se vieron obligados a implementarlo. El cambio de postura dejó claro que el operativo no estaba preparado y que fue activado como reacción a la presión pública.
El alcalde afirmó que las corporaciones ya se encontraban coordinadas y que se reforzaría la vigilancia en zonas comerciales y bancarias. También confirmó que la Policía de Acción y Reacción (PAR) quedó bajo el mando del comisario de Seguridad Pública, Eliud Mercado, quien estará al frente de los elementos municipales y del grupo de reacción para atender cualquier incidencia.














