El pasado fin de semana fue localizado el cuerpo sin vida de un hombre en las aguas del Río Bravo, en esta ciudad, el cual fue rescatado por elementos del Grupo de Reacción Especial en coordinación con corporaciones de seguridad; posteriormente fue trasladado a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado para la necropsia de ley.
El delegado de la Fiscalía General del Estado en la región norte, Rigoberto Raúl Rodríguez Ríos, informó que el fallecimiento fue consecuencia de asfixia por sumersión y que el hombre portaba una identificación que permitió relacionarlo con una persona reportada como desaparecida en Saltillo, Coahuila.
De acuerdo con la información de autoridades, se trata de Paulo Emiliano Briones Armendáriz, de 21 años, quien contaba con una ficha de búsqueda desde el pasado 19 de febrero, luego de que fue visto por última vez el 11 de febrero al salir de su domicilio en la capital del estado; posteriormente se tuvo conocimiento de que el joven habría estado en Monterrey, Nuevo León.
Rodríguez Ríos explicó que la identificación inicial se realizó por los tatuajes que el joven tenía en el brazo derecho y en ambas pantorrillas, los cuales coinciden con la ficha descriptiva emitida por la Fiscalía de Personas Desaparecidas. “Puede corresponder con él, ya que presenta tatuajes que coinciden con la ficha descriptiva”, señaló.
El funcionario agregó que se recabaron muestras genéticas para confirmar plenamente la identidad. “Se recabaron muestras de ADN para realizar un diagnóstico y corroborar si se trata de esta persona”, indicó, al precisar que la Fiscalía ya mantiene comunicación con los familiares del joven.
El cuerpo fue localizado a flote en el Río Bravo y recuperado por autoridades.















