Autoridades confirmaron el hallazgo sin vida de Renee Smajstrla, 8; Sarah Marsh, 8; Janie Hunt, 9; y Lila Bonner, 9; cuatro de las menores arrastradas por la crecida del río Guadalupe durante una devastadora inundación en el campamento cristiano Mystic, en el condado de Kerr. Con ellas, la cifra de víctimas mortales provocadas por las intensas lluvias en el centro y sur de Texas se eleva a 43, incluidos 15 menores.
La tragedia ocurrió cuando el río se desbordó casi ocho metros en menos de una hora, sorprendiendo a las niñas mientras dormían en sus cabañas. El Servicio Meteorológico Nacional informó que en tan solo 12 horas se acumularon más de 300 milímetros de lluvia, lo que provocó el segundo mayor aumento registrado del caudal del río.
Hasta el momento, 27 personas permanecen desaparecidas, la mayoría niñas y monitoras del campamento afectado. Equipos de rescate continúan las labores de búsqueda entre escombros y zonas anegadas. Más de 2,200 efectivos han sido desplegados, incluyendo elementos federales, locales y voluntarios, apoyados por helicópteros de la Guardia Costera y drones con cámaras térmicas para operativos nocturnos.
El gobernador Greg Abbott declaró zona de desastre en seis condados y urgió a los rescatistas a actuar con rapidez. “Pondremos todo lo que tenemos en todo el estado”, afirmó. El presidente Donald Trump también ofreció apoyo federal tras calificar las inundaciones como “terribles”.
Más de 850 personas han sido evacuadas o rescatadas, mientras las autoridades continúan sin precisar la cifra total de desaparecidos, dada la gran afluencia de visitantes por el feriado del 4 de julio.
La situación sigue siendo crítica en la región montañosa de Texas, en lo que ya se considera la peor inundación en la zona desde 1987.














