El gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, puso fin de manera definitiva al programa de regularización de autos usados de procedencia extranjera, conocidos como “autos chocolate”, al entrar en vigor este 1 de enero de 2026 el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con el que se revierte la ampliación que permitía su importación hasta diciembre de ese mismo año.
La medida deja sin efectos el programa implementado en enero de 2022 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, el cual permitió la legalización de millones de vehículos provenientes principalmente de Estados Unidos y Canadá que habían ingresado de manera irregular al país. De acuerdo con cifras del sector automotriz, al cierre de 2025 se habían regularizado alrededor de 3.5 millones de unidades.
La cancelación responde a los reclamos de la industria automotriz nacional, que calificó el esquema como una competencia desleal, además de señalar que propició actos de corrupción y facilitó el contrabando. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) sostuvo que no existía justificación para mantener un mecanismo que, a su juicio, legalizaba prácticas irregulares en la importación de vehículos.
Con el nuevo decreto en vigor, la importación de autos usados deberá realizarse bajo las reglas del T-MEC, que contemplan límites de antigüedad, estrictas condiciones físico-mecánicas, certificaciones ambientales y el pago de aranceles correspondientes. La decisión ya generó inconformidad entre importadores de vehículos usados, quienes se beneficiaban de costos reducidos y facilidades como la entrega gratuita de placas.













