Una investigación publicada por Sin Embargo reveló que la gobernadora del PAN en Chihuahua, Maru Campos, es propietaria de una lujosa residencia de más de mil 800 metros cuadrados con acabados de alto costo, incluyendo un plafón con 400 hojas de oro para el candil del baño de invitados que se construye en un predio con valor de 31 millones de pesos.
De acuerdo con vecinos del fraccionamiento, además de 12 elementos de la Fiscalía estatal que vigilan la mansión, la mandataria de Chihuahua tiene asignada una guardia personal, más otros elementos que cuidan a su hermano, y a su madre.
La llamada “mansión dorada” forma parte de un complejo patrimonial que supera los 39 millones de pesos con otras propiedades anexas; la residencia fue heredada tras el fallecimiento de su esposo, el empresario Víctor Manuel Cruz Russek, uno de los empresarios más acaudalados de Chihuahua.
El reportaje señala que la política panista ha realizado diversas operaciones inmobiliarias vinculadas a empresas ligadas al duartismo, la red política alrededor del exgobernador César Duarte Jáquez, hoy preso por corrupción.
La presidenta, Claudia Sheinbaum, afirmó hoy que debe revisarse el caso y aclarar el origen de los recursos de la “Mansión Dorada” donde presuntamente se involucran operaciones inmobiliarias que involucran a ex funcionarios de la administración de Javier Duarte.















