El Pentágono creará dos nuevas zonas militares adicionales a lo largo de la frontera con México que serán patrulladas por soldados estadounidenses, medida que permite a las tropas detener temporalmente a los migrantes o intrusos, declararon ayer miércoles funcionarios estadounidenses.
De acuerdo a lo informado por los funcionarios de la administración a la cadena de noticias CNN, una «Zona de Defensa Nacional» abarcará 402 kilómetros a lo largo del Río Bravo en Texas y será administrada como parte de la Base Conjunta de San Antonio, según la Fuerza Aérea.
En tanto, la otra zona militar se extenderá más de 100 kilómetros a lo largo de la frontera y será administrada como parte de la Estación Aérea del Cuerpo de Marines en Yuma, Arizona.
Las zonas están destinadas a permitir que el Gobierno federal de Estados Unidos use tropas para detener a los migrantes sin invocar la Ley de Insurrección de 1807 que faculta a un presidente a desplegar al Ejército para reprimir eventos como el desorden civil.
Las nuevas zonas elevarán el número total a cuatro, después del establecimiento del Área de Defensa Nacional de Texas anexa a Fort Bliss, Texas, el pasado mes de mayo y el Área de Defensa Nacional de Nuevo México anexa a Fort Huachuca, Arizona, en abril.
Alrededor de 11 mil 900 soldados estadounidenses patrullan actualmente la frontera con México.














