Tras el paso del huracán Erick, que tocó tierra en Oaxaca como categoría 3 y posteriormente se degradó a tormenta tropical, autoridades de los tres niveles de gobierno se mantienen en coordinación para atender los daños en las zonas afectadas. La emergencia ha generado intensas lluvias, vientos de hasta 180 km/h, inundaciones y deslizamientos, provocando afectaciones económicas, operativas y sociales significativas.
En Veracruz, se suspendieron clases en 37 municipios como medida preventiva ante el riesgo hidrometeorológico. Las autoridades educativas y de Protección Civil exhortan a la población a mantenerse informada y atender las indicaciones oficiales. Se habilitaron refugios temporales para las personas en riesgo.
En Oaxaca, el Comité Estatal de Protección Civil reportó derrumbes en varias carreteras, cierre de autopistas y suspensión de vuelos en Huatulco y Puerto Escondido, con más de 9,000 pasajeros afectados. Se instalaron 351 refugios en seis regiones del estado, principalmente en comunidades con daños por inundación.
En Guerrero, particularmente en Acapulco, las pérdidas económicas ascienden a 1,878 millones de pesos, de acuerdo con la Canaco. Más de 18,000 empresas suspendieron operaciones, mientras que el transporte público y el aeropuerto detuvieron completamente sus servicios. A pesar del impacto, no se reportaron pérdidas humanas ni daños graves a la infraestructura turística.
El sector náutico y comercial sigue afectado, con la suspensión de operaciones de 800 embarcaciones y cierre generalizado de actividades. La Canaco urgió acelerar los apoyos económicos y reactivar el consumo local responsablemente para impulsar la recuperación del puerto.
La Canaco reportó el cierre de más de 18 mil negocios y la suspensión total del transporte y turismo en el puerto, aunque se reporta saldo blanco en infraestructura y vidas humanas.














