Un día después de convocar a medios para informar sobre la solicitud de una reunión con Simas, regidores del Ayuntamiento sostuvieron este jueves un encuentro con directivos del organismo, durante el cual el regidor Ricardo “Richie” Múzquiz mencionó que esperaba un diálogo privado, sin presencia de la prensa.
La reunión entre regidores del Ayuntamiento y directivos del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) concluyó en un ambiente de tensión, luego de que se registraran discusiones y gritos entre regidores, el comisario del organismo y el gerente general de Simas, Lorenzo Menera, tras un intercambio de señalamientos y explicaciones sobre los cobros reflejados en recibos del servicio.
Durante el inicio del encuentro, Lorenzo Menera, gerente general de Simas, señaló que se ha invitado a los ciudadanos que se sientan afectados por el monto de sus recibos a acercarse al organismo, asegurando que existe disposición para revisar cada caso de manera individual conforme a los procedimientos establecidos.
El regidor Richie Múzquiz expresó que se esperaba que la reunión se desarrollara con carácter privado y fue quien encabezó los principales señalamientos hacia el gerente general de Simas, al exponer ejemplos de recibos con incrementos considerables y cuestionar la operación del organismo y la atención a usuarios inconformes.
El encuentro tuvo como antecedente la conferencia de prensa ofrecida un día antes por Múzquiz y otros integrantes del Cabildo, en la que informaron sobre la presentación de un escrito formal dirigido al gerente general de Simas y al Consejo del organismo, solicitando una reunión para exponer quejas ciudadanas por altos cobros en los recibos de agua, documento que fue firmado por 10 regidores.
Durante la reunión de este jueves, regidores intervinieron hacer cuestionamientos, mientras que funcionarios de Simas ofrecieron explicaciones detalladas sobre los procesos de facturación, lecturas de consumo, detección de consumos atípicos y el marco legal que rige las tarifas autorizadas.
La sesión se prolongó por más de una hora y, conforme avanzaron las intervenciones, el tono del intercambio se elevó, hasta derivar en discusiones abiertas y gritos entre algunos regidores, el comisario de Simas y el propio gerente general.
















