Un día después de protagonizar el mayor escándalo que ha enfrentado un alcalde de Piedras Negras por su condición toxicológica, Jacobo Rodríguez amaneció este jueves despotricando contra regidores del PRI, a quienes lanzó insultos y acusaciones, al tiempo que se vio forzado a cambiar su postura: de ser renuente a realizarse la prueba antidopaje, a llevarla a cabo. Sin embargo, más que por convicción propia, todo apunta a que la decisión obedece a la presión mediática que desató su negativa inicial.
En la conferencia matutina marcada por descalificaciones, el edil calificó a opositores como “vividores”, “sin vergüenza”, “estúpidos” y les dijo que le “dan lástima”. Nombró directamente a la regidora Ana María y a su esposo Lucero, a quienes acusó de ser “los vividores del pueblo de Piedras Negras” y de haber cobrado 1.5 millones de pesos en demandas laborales perdidas por la pasada administración. También aludió a Emanuel Flores, a quien mencionó con el tema del apoyo municipal a la asociación de niños con autismo; a Carolina Monzón, de quien dijo que “tiene a todas las familias anónimas” en la presidencia; y a empresarios como Juanita Moyeda y Memo Sánchez, a quienes pidió no “prestarse a esas estupideces”. Lo más lamentable fue que, en medio de su ataque, utilizó el tema del apoyo a menores con autismo mencionado el proyecto de Emanuel Flores y su esposa, afirmando que “no ha habido ni un alcalde en la historia que haya apoyado tanto” a ese sector como él.
Rodríguez aprovechó para culpar a la opsición de “haber dañado a Piedras Negras y a todo Coahuila” durante décadas, responsabilizándola del atraso económico y del alto índice de narcomenudeo en el estado. “Coahuila es de los últimos lugares en crecimiento económico en 10 años, solo .5%”, dijo, y acusó a regidores y empresarios de “hacer shows políticos” en vez de contribuir al desarrollo de la ciudad. “No se presten a esas estupideces, deberían ayudar y no hacer ridículos”, concluyó.













