Durante la conferencia matutina de este martes, el alcalde Jacobo Rodríguez informó que tres inspectores municipales fueron dados de baja por presuntos actos de corrupción en el área de Transporte. Aunque se reconoció la gravedad del hecho, el municipio no interpondrá una denuncia penal y dejará esa responsabilidad a la persona afectada.
“Dimos de baja a tres funcionarios por presuntos actos de corrupción. Se llegó a un acuerdo con ellos, ya no están trabajando en la administración y estamos en proceso de reclutar nuevos inspectores”, declaró el edil.
Por su parte, el secretario del Ayuntamiento, Daniel Aguilar, explicó que la medida se tomó tras una denuncia anónima relacionada con un taxista presuntamente en estado de ebriedad. Según la acusación, los inspectores habrían escoltado al operador hasta un cajero automático para que realizara un retiro de dinero, presuntamente como parte de un acto de extorsión.
Aunque la persona afectada exhibió pruebas de un retiro bancario y una transferencia, las cantidades no coincidían del todo con lo denunciado. “Se menciona que le exigieron siete mil pesos, pero sólo puede comprobar dos mil. Aunque hubiera sido un peso, el mensaje debe ser claro: no se tolerará la corrupción”, sostuvo Aguilar.
Agregó que, aunque los inspectores fueron despedidos tras caer en contradicciones durante su interrogatorio, no se procederá legalmente desde el Ayuntamiento. “Se le invitó al afectado a presentar una denuncia formal, pero decidió no hacerlo. Nosotros dejaremos el antecedente en la Contraloría Municipal para que, si es pertinente, se deslinden responsabilidades”.
Finalmente, las autoridades municipales hicieron un llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier abuso. “La cultura de la denuncia llegó para quedarse y nos ayuda a ofrecer mejores servicios”, puntualizó Aguilar.















