Dos intentos de tráfico humano fueron frustrados por las autoridades en ciudades texanas fronterizas con el estado mexicano de Coahuila, en acciones separadas que reflejan las estrategias cada vez más arriesgadas de las redes de contrabando de personas.
En el primer caso, agentes del sector de Del Río de la Patrulla Fronteriza, con base en la Estación de Uvalde, detectaron a un ciudadano estadounidense que dejaba a varios migrantes indocumentados antes de llegar a un punto de control fronterizo. Los oficiales identificaron que el plan consistía en que los migrantes rodearan a pie el checkpoint para luego ser recogidos del otro lado. Este patrón es común entre las organizaciones de tráfico humano, aunque los agentes fronterizos están capacitados para identificar y detener este tipo de maniobras.
El segundo incidente ocurrió en la carretera 277, dentro del Condado de Val Verde. Un hombre identificado como Kevin Ramírez, residente de Dallas, fue arrestado por el Departamento de Seguridad Pública de Texas después de que se descubriera que transportaba a dos migrantes indocumentados en el maletero de su vehículo. Las condiciones dentro del compartimiento eran peligrosas, con altas temperaturas y escasa ventilación, lo que puso en riesgo la salud de los migrantes, ambos de origen mexicano. Afortunadamente, fueron atendidos por las autoridades y se reportaron en buen estado. Ramírez fue detenido por el delito de tráfico de personas y los migrantes fueron entregados a la Patrulla Fronteriza para su procesamiento.
Ambos casos ilustran las tácticas cada vez más peligrosas empleadas por los traficantes de personas y la vigilancia constante que mantienen las autoridades para impedir estos delitos en la frontera entre Texas y Coahuila.













