La nueva línea de agua potable que conectaría la planta potabilizadora con el Ejido Piedras Negras presentó una fuga masiva durante su primer encendido, confirmó el consejero de Simas, Ricardo Loredo, quien encabezó una inspección en la zona a la altura de las Haciendas, sobre el bulevar República. El funcionario subrayó la importancia de realizar pruebas exhaustivas antes de recibir una obra, pues la red “apenas se encendió y empezó a fugar agua”, generando un caudal visible desde varios metros de distancia.
Loredo manifestó que la tubería instalada podría registrar más fugas en otros tramos, lo que obligaría a activar las garantías de los proveedores responsables. Advirtió que esta situación evidencia la necesidad de entregar al organismo operador únicamente obras debidamente probadas, evaluadas y con certeza de calidad, para evitar fallas estructurales que comprometan el servicio o generen pérdidas de agua potable.
Mientras se realizaba la verificación técnica, Loredo comparó este caso con el tanque elevado de la colonia Doctores, donde también deben efectuarse pruebas previas para descartar fugas o deficiencias en la estructura.
Cabe recordar, que el pasado mes de septiembre, el exsecretario del Ayuntamiento, Ignacio García, reveló que la obra tiene un costo global de aproximadamente 12 millones de pesos, divididos en 6.4 millones para la línea que llega al Ejido Piedras Negras y 5.5 millones para la conexión en El Nogal. Sin embargo, advirtió que la administración municipal fraccionó el proyecto en dos contratos menores, una práctica que la Ley de Responsabilidades Administrativas identifica como delito por fraccionamiento de operaciones, utilizada para evitar procesos de licitación.
García recordó que el propio alcalde Jacobo Rodríguez denunció en 2023 a la entonces alcaldesa Norma Treviño por una red de agua de 23 millones ejecutada sin licitación. Ahora, dijo, el alcalde “encontró su propio Conbe”, en referencia a la empresa señalada en aquella ocasión. De acuerdo con su denuncia, la obra fue adjudicada a una presunta constructora de Dulce Karely, registrada en una vivienda de interés social en Acuña, lo que a su juicio constituye una simulación.
El exfuncionario agregó que, según información proporcionada por la desarrolladora inmobiliaria Manter, la tubería utilizada en esta red fue donada por la empresa para abastecer la colonia Praderas, rumbo a Acuña. No obstante, afirmó que el municipio habría realizado una doble facturación utilizando a la empresa de Dulce Karely, a pesar de que el material no representó costo para el Ayuntamiento.
Finalmente, García precisó que la obra debió contratarse mediante licitación pública al tratarse de un monto superior a los 12 millones de pesos, pero fue dividida en dos adquisiciones por invitación restringida que terminaron en manos del mismo proveedor, lo que refuerza sus señalamientos de simulación y manejo discrecional de recursos públicos.














