Los policías municipales de Uruapan asignados como escoltas del primer círculo de seguridad del alcalde, Carlos Manzo asesinado hace 10 días en un evento público siguen bajo investigación y no se encuentran detenidos.
Al ser cuestionado al respecto en la conferencia mañanera, García Harfuch detalló que los peritajes continúan para analizar el arma que dio muerte al agresor del alcalde pero también se sigue verificando el arma con que se disparó a Manzo Rodríguez.
“Los peritajes continúan para ver el arma que mata al agresor, y el arma que dispara contra el alcalde. Las investigaciones continúan y están a cargo de la fiscalía del estado. No están detenidos, pero localizados y están yendo a declarar cada que se les llama”, precisó el funcionario.
Ante pregunta que la muerte de Manzo podría tener tintes de «crimen político», Harfuch explicó que el móvil por el que se investiga es delincuencia organizada.
«Lo que tenemos hasta el momento es delincuencia organizada, por supuesto nunca se va a descartar una línea y menos a tan poco tiempo de este lamentable suceso», dijo el secretario de seguridad aclarando que hasta ahora el caso está en manos de la Fiscalía de Michoacán y le corresponde a la Fiscalía General de la República en que momento atraerá el caso.














