El 24 de febrero, dos niñas haitianas de 6 años murieron al caer a una fosa séptica dentro del Centro de Asistencia Social de tránsito Casa Pato, en las inmediaciones de San Raymundo Jalpan, Oaxaca, hecho que fue condenado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la cual urgió al Estado mexicano a esclarecer el caso y garantizar justicia. Las menores se encontraban albergadas junto con su madre en el espacio administrado por el DIF estatal.
En un pronunciamiento público, la CIDH informó que da seguimiento al inicio de las investigaciones y exhortó a que se conduzcan con diligencia reforzada para deslindar responsabilidades, además de asegurar apoyo integral a la madre y un trato digno a los cuerpos. Recordó que las autoridades deben salvaguardar la vida e integridad de niñas, niños y adolescentes en contexto de movilidad.
El gobierno de Oaxaca reportó la destitución de directivos del Sistema DIF estatal y la detención de tres trabajadores, mientras que la oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, junto con la Organización Internacional para las Migraciones y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, solicitaron una indagatoria exhaustiva y ofrecieron asistencia técnica para reforzar la supervisión del albergue.
















