Una supuesta revisión de rutina de elementos de la Secretaría de Defensa Nacional destacamentados en Nuevo Laredo derivó en una persecución de ciudadanos la noche del pasado viernes luego que un comerciante acusó a los militares de de robar 50 mil pesos, mil dólares y varios teléfonos celulares a tres jóvenes, uno de ellos menor de edad.
El incidente ocurrió cuando el hijo del comerciante, Miguel Ríos y dos de sus empleados salían de un negocio de su propiedad en la colonia Fundadores de Nuevo Laredo cuando fueron interceptados por el convoy militar compuesto por 20 elementos en dos camionetas Cheyenne y un vehículo blindado Sandcat.
Según la denuncia, durante la inspección, los militares encontraron el dinero y los aparatos en la guantera del vehículo y antes de liberarlos, los amenazaron para que no denunciaran, advirtiéndoles que si lo hacían los «levantarían» en sus domicilios.
Al ser alertado por su hijo, el comerciante neolaredense transmitió en vivo los hechos a través de Facebook, iniciando una persecución que duró más de tres horas recorriendo distintos puntos de esa ciudad fronteriza y pidiendo el apoyo de la población para detener a los militares.
La respuesta ciudadana no se hizo esperar y cerca de las 10:00 pm del viernes las unidades de SEDENA 0916339 y 0916549, fueron interceptadas por un numeroso grupo de ciudadanos en la avenida Ruiz Cortines y les bloquearon el paso, exigiendo la devolución de lo robado.
Los soldados implicados devolvieron los mil dólares y 2 mil pesos. El Coronel David González Carrasco, se comprometió personalmente a que los 48 mil pesos restantes serían entregados ayer sábado.
Familiares del comerciante grabaron la negociación con los militares, que según lo dicho por su representante legal, Roberto Puente, será usado como prueba para interponer una denuncia formal.
Hasta ahora, la Secretaría de Defensa Nacional no ha emitido comunicado oficial en torno a los hechos ocurridos este fin de semana.














