Desde hace por lo menos tres meses el presidente de Piedras Negras Jacobo Rodríguez, estaba enterado que los perros sacrificados en el Centro de Control Canino estaban siendo tirados en el basurero municipal al no haber autorizado la actual administración el pago de gas y uso de crematorio por considerarlo “costoso”, mientras que paralelamente se han derrochado altas cantidades en gastos como conciertos por los que se han pagado más de 35 millones en lo que va del año, de acuerdo a documentación oficial.
En la conferencia de prensa del 9 de julio de 2025 el responsable del centro canino, Alfonso Orta fue cuestionado sobre cómo se estaba disponiendo de los restos de perros, revelando frente al alcalde Rodríguez, que había una área especial en el relleno sanitario para enviarlos debido a que no se estaba usando el crematorio principalmente porque era «caro» pagar el gas y que se estaba gestionado ante el Municipio que se liberaran dichos recursos.
“Desafortunadamente habilitar el incinerador conlleva un gasto bastante fuerte un gasto de gas sobre todo, no tanto la rehabilitación, por la cantidad si es bastante, pero se está gestionando esa parte”, indicó el funcionario en dicha conferencia.
Por su parte el presidente municipal de Piedras Negras quien se encontraba presente cuando se dio esta declaración en la “mañanera” del 9 de julio pasado publicó la noche de ayer jueves un comunicado en el que dijo condenar el envío de perros al basurero municipal, omitiendo que ya estaba enterado de estos hechos desde hace tres meses y que su administración no liberara recursos para uso del crematorio mientras paralelamente en el año ha sido reiteradamente cuestionado por gastos superfluos como el pago 35 millones pesos por conciertos entre la «Feria del Norte» que acabo en quiebra oficial y el Grito de Independencia, en contratos sin licitar a y a un mismo proveedor.
La noche del jueves un ciudadano reveló grabaciones que muestran una camioneta oficial del Gobierno de Piedras Negras desde donde se lanza una decena de perros muertos al basurero, violando la Ley de Seres Sintientes de Coahuila que su Artículo 32 señala: “Todo ser sintiente tiene derecho a que sus restos sean cremados o sepultados adecuadamente”.















