El Departamento de Salud del Estado de Washington confirmó el primer caso humano de gripe aviar H5N5 registrado en Estados Unidos y en el mundo. El contagio fue detectado en un residente mayor del condado de Grays Harbor, actualmente hospitalizado en King County. Las autoridades calificaron el hallazgo como “un evento raro y aislado”, sin señales de transmisión entre personas ni indicios de que represente un mayor riesgo para la población.
La investigación preliminar apunta a que la infección se originó por contacto con aves de corral que el paciente mantenía en su propiedad, las cuales habían estado expuestas a aves silvestres. Funcionarios estatales y federales destacaron que esta es la primera vez que la variante H5N5 se identifica en un ser humano, pese a haber sido detectada anteriormente solo en animales. Pese a lo inédito del caso, autoridades reiteraron que el riesgo comunitario permanece bajo.
Expertos en influenza, como Richard Webby del Hospital de Investigación Infantil St. Jude, señalaron que la cepa H5N5 no presenta diferencias significativas respecto al H5N1, responsable de la mayoría de los contagios humanos recientes en el país. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) coincidieron en que no existe evidencia que indique un aumento de riesgo para la salud pública. De acuerdo con sus datos, Estados Unidos acumula 71 casos humanos de gripe aviar y un solo fallecimiento desde 2024.
El epidemiólogo estatal Scott Lindquist destacó que el caso representa una “curva de aprendizaje” para la medicina clínica, al tratarse del primer contagio humano en al menos ocho meses. Otros especialistas, como Jatin Vyas, de la Universidad de Columbia, subrayaron que los cambios genéticos en los virus de influenza son comunes y no necesariamente implican mayor severidad. Con la migración de aves durante otoño e invierno, el monitoreo continuará, aunque las autoridades insisten en que la amenaza para la comunidad sigue siendo baja.















