Durante una entrevista con la periodista Adela Micha, el legendario boxeador Julio César Chávez reveló nuevos detalles sobre el caso judicial que enfrenta su hijo, Julio César Chávez Jr., y habló abiertamente sobre sus propios contactos con figuras del narcotráfico mexicano.
El excampeón mundial relató que su hijo fue obligado por miembros del cártel a participar en un castigo contra dos presuntos ladrones. Según su versión, Chávez Jr. actuó bajo amenaza y con la intención de evitar que los hombres fueran asesinados.
“Mi hijo fue llamado por el cártel para castigar a dos personas, pero le dijeron que si no iba lo llevarían por la fuerza. Le dijeron que si los golpeaba, les perdonarían la vida”, narró el boxeador, quien afirmó que el hecho fue malinterpretado y que su hijo fue acusado injustamente de vínculos con la delincuencia organizada.
Chávez relató que habló personalmente con su hijo sobre el incidente. “‘Yo no quería ir’, me dijo. ‘Tenía dos días sin dormir, andaba muy mal, pero me mandaron llamar’. ¿Y qué haces cuando te ponen en esa situación?”, recordó.
El proceso judicial contra Chávez Jr. sigue abierto, pero su padre insistió en que su hijo no cometió delito alguno y que actuó bajo presión extrema.
En otro momento de la entrevista, el campeón abordó los rumores sobre sus propios vínculos con el narcotráfico, admitiendo que ha convivido con Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada, Amado Carrillo Fuentes y los hermanos Arellano Félix, aunque negó haber participado en actividades ilícitas o recibido dinero de ellos.
Chávez explicó que sus encuentros con esas figuras se debieron a su fama y al ambiente social de Culiacán, Sinaloa. “Después de mis victorias llegaban Suburban llenas de gente armada. Me decían: ‘El patrón quiere conocerte’. Y pues uno no puede decir que no. Mejor hacer amigos que enemigos”, relató con franqueza.
El exboxeador recordó incluso que, tras su pelea con Héctor “Macho” Camacho en 1992, coincidió con varios capos en la celebración posterior. “Ahí estaban todos: El Chapo, El Mayo, Amado Carrillo, El Azul, Los Arellano Félix. Si los juntas, entre todos suman mil años de cárcel”, dijo con ironía.
Finalmente, Chávez aclaró que nunca tuvo negocios ni acuerdos con narcotraficantes, y que su relación con ellos fue únicamente de respeto mutuo. “Yo era su ídolo. Me respetaban por mi carrera. Nunca recibí dinero, nunca acepté favores. Simplemente me veían como su campeón”, concluyó.














