El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que establece nuevos aranceles a las importaciones provenientes de 68 países y los 27 miembros de la Unión Europea. Aunque originalmente se había anunciado que entrarían en vigor el viernes, ahora se aplicarán a partir del 7 de agosto, según la Casa Blanca, para permitir una mejor armonización de las tarifas. La medida es parte de una estrategia para presionar a los socios comerciales a asumir compromisos en materia económica y de seguridad nacional.
La orden establece incrementos arancelarios que varían según el país: por ejemplo, 20% para Taiwán y Colombia, y 15% para Bolivia, Ecuador y Costa Rica. Además, impone un arancel base del 10% a las naciones no incluidas en la lista. Particularmente severa es la decisión contra Canadá, a quien se le aumentan del 25% al 35% los aranceles sobre productos no cubiertos por el T-MEC, y se le impone un 40% adicional a mercancías redireccionadas por terceros países para evadir estos gravámenes. Washington argumenta que Canadá ha fallado en frenar el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
En contraste, Trump decidió otorgar a México una prórroga de 90 días antes de aplicar medidas similares, pese a que también responsabiliza a grupos criminales mexicanos de producir y distribuir fentanilo. Las autoridades canadienses han rechazado las acusaciones, asegurando que menos del 0.1% del fentanilo incautado en EU proviene de su país y han implementado medidas para contener el problema. Aun así, la Casa Blanca insiste en que las acciones de Trump son necesarias para enfrentar una «amenaza inusual y extraordinaria».















