Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien se declaró culpable ante una corte federal en Chicago de cuatro delitos, entre ellos tráfico de drogas y participación en el crimen organizado; tendrá su próxima audiencia el 9 de enero de 2026, con el objetivo de establecer una fecha para su sentencia definitiva.
El acuerdo de culpabilidad, de 36 páginas, detalla que Guzmán se compromete a cooperar plenamente con autoridades estadounidenses, brindando información veraz en investigaciones, juicios y otros procedimientos legales. Esta colaboración se extenderá a diversas fiscalías federales, incluyendo las de los distritos Norte de Illinois, Sur de California, Sur de Nueva York y la Sección de Narcóticos del Departamento de Justicia. A cambio, Guzmán podría evitar la cadena perpetua y recibir una pena reducida, dependiendo del valor de la información que proporcione.
Como parte del acuerdo, el acusado también aceptó el pago de una multa de 80 millones de dólares, equivalente al producto de sus actividades delictivas. Además, renunció al derecho de apelar y autorizó el aplazamiento de su sentencia, mientras se evalúa la utilidad de su colaboración para el desmantelamiento de redes criminales. Las declaraciones ofrecidas por Guzmán serán confidenciales, y no estarán disponibles para autoridades mexicanas ni para el público en general.
Al declararse culpable el pasado 11 de julio, Guzmán evitó un juicio público que podría haber expuesto operaciones internas del Cártel de Sinaloa. Su papel como testigo cooperante representa una estrategia legal que, de resultar eficaz para las autoridades, podría traducirse en beneficios judiciales. Sin embargo, su destino final dependerá del grado en que su colaboración contribuya a las investigaciones del gobierno de Estados Unidos.














