A 14 años de la desaparición de 12 mujeres en Piedras Negras, la asociación Familias Unidas en la Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas realizó este jueves un acto de memoria y exigencia a las afueras de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde recordó a cada una de las jóvenes y reclamó avances en las investigaciones para conocer su paradero. La organización señaló que estos casos representan una deuda histórica de las autoridades con las familias, que continúan esperando respuestas.
Durante la actividad, integrantes del colectivo colocaron una lona con fotografías y los nombres de las mujeres desaparecidas en el exterior de las instalaciones de la Delegación Norte I de la Fiscalía. Pese a las condiciones climáticas, familiares y miembros de la asociación se reunieron para mantener vigente la exigencia de localización, verdad y justicia, bajo el mensaje de que nombrarlas también significa reclamar su regreso y evitar que sus historias queden en el olvido.
Las 12 mujeres recordadas fueron Claudia Yazmín Salas Gómez, Cynthia Yazmín Gutiérrez Sánchez, Josefina Monserrat Salas Gómez, Cristina Janeth Peña de León, Abril Gómez Álvarez, Vanessa Gómez Álvarez, Magdalena Saldívar Cruz, Isela Guadalupe Medina Robles, Lluvia Marisol Sánchez Rodríguez, Mónica Lariza Peña Ramos, Yajaira Altair Barrón Ayala y Karen Yoselin Hernández Lozano.
Humberto Morales Flores, coordinador del Área de Búsqueda de Familias Unidas, explicó que la organización ha relacionado los 12 casos debido a que las desapariciones ocurrieron dentro de una misma temporalidad, por lo que desde hace varios años solicitaron a las autoridades que fueran acumulados para su investigación.
El representante señaló que, pese al tiempo transcurrido, las familias no han recibido la atención y el seguimiento que consideran necesarios. Entre los pendientes mencionó la falta de respuesta de la Fiscalía estatal a la solicitud de realizar un análisis de impacto psicosocial que permita dimensionar las afectaciones que estos hechos han provocado en las familias y su entorno.
A través de un pronunciamiento, Familias Unidas también sostuvo que el denominado Caso Mujeres está atravesado por un contexto de violencia del crimen organizado y cuestionó la falta de resultados para esclarecer las desapariciones. La asociación insistió en que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar la verdad, la localización de las víctimas y el acceso a la justicia.
Con este acto, el colectivo reiteró el llamado a la ciudadanía para acompañar a las familias y mantener presente la exigencia ante las autoridades, al considerar que los años transcurridos no deben convertirse en una razón para dejar de buscar ni de investigar lo ocurrido con las 12 jóvenes.










