Los grupos vulnerables, particularmente adultos mayores y personas de bajos ingresos que dependen del efectivo, podrían enfrentar dificultades para realizar compras y pagar servicios ante la posibilidad de que determinados sectores dejen de aceptar dinero físico y utilicen exclusivamente medios electrónicos de pago.
El Senado aprobó el 20 de octubre la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, cuya minuta fue enviada al Ejecutivo federal para su promulgación. La legislación aún no está vigente, por lo que las medidas previstas no se aplican todavía. La norma busca ampliar el uso de tarjetas, transferencias y otros medios electrónicos, además de facultar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para determinar los sectores estratégicos y actividades relevantes en los que podrían convertirse en la única forma de pago.
Durante el debate legislativo se advirtió sobre las dificultades que podrían enfrentar las personas sin acceso a servicios bancarios o conexión a internet, particularmente en comunidades con conectividad limitada. Entre los sectores que podrían verse afectados se encuentran adultos mayores que no utilizan servicios financieros, familias de bajos ingresos y personas que reciben o administran sus recursos exclusivamente en efectivo.
Para utilizar medios electrónicos de pago, las personas necesitarían una cuenta bancaria, una tarjeta de débito o acceso a aplicaciones financieras. Aunque existen cuentas básicas y otros instrumentos para facilitar la inclusión financiera, estas alternativas requieren cumplir con los procedimientos de apertura y contar con los medios necesarios para utilizarlas.
Los pagos mediante transferencias o códigos QR también dependen de disponer de servicios compatibles y, en el caso de las aplicaciones móviles, conexión a internet.
La legislación contempla que, cuando una contingencia impida recibir pagos electrónicos, se permita temporalmente el uso de efectivo o cheques. Sin embargo, esta disposición no garantiza que el dinero físico pueda utilizarse de manera permanente en todos los sectores donde se establezca el pago digital exclusivo. Entre los aspectos por definir se encuentra cómo podrán realizar sus compras y pagar servicios los grupos vulnerables que carecen de cuentas bancarias, tarjetas o acceso a herramientas digitales.











