La creciente preocupación por la construcción del muro fronterizo emprendida por el gobierno de Donald Trump generó que habitantes de Laredo, Texas tomaran acciones que van desde una manifestación programada para este sábado y el envío de una petición formal de rechazo al Congreso de los Estados Unidos.
La movilización se realizará en el marco de la celebración del 32º Día del Río organizada por el Centro Internacional de Estudios del Río Grande que prevé reunir cientos de residentes y defensores del medio ambiente.
La tensión en Laredo ha aumentado tras la colocación de marcas topográficas y estacas en áreas como el histórico barrio El Azteca y calles cercanas al río Bravo, así como la instalación de boyas y avisos de interés o expropiación a propietarios ribereños por parte de la administración federal.
“Los marcadores ya están, están en calle por Water Street, por la calle Ventura, y la delineación enseña que va a cruzar el arroyo, y se ve que la planta de tratamiento de agua va a estar detrás del muro fronterizo”, denunció Roque Haynes, gerente del proyecto de Zacate Creek Green District Coalition.
Un grupo de ciudadanos se presentó ante el Cabildo expresando su preocupación por la posible destrucción del Parque Las Palmas, uno de los principales espacios naturales junto al río Bravo, el cual han luchado por preservar durante años.
Los residentes advierten que el proyecto federal contempla la instalación de una barrera de acero de aproximadamente nueve metros de altura, además de una zona restringida de vigilancia que impediría el acceso público a terrenos cercanos al río.
Mariana Salinas, residente del Barrio Azteca y presidenta de la Coalición del Distrito Verde de Zacate Creek, pidió al congresista asumir una postura firme contra la construcción y sostuvo que el proyecto también representa riesgos de inundación para las comunidades cercanas al río Bravo.
En un comunicado oficial, el alcalde de Laredo, Dr. Víctor Treviño, informó que se opone firmemente a la construcción del muro fronterizo en las zonas pobladas, debido a los posibles riesgos para los residentes, la propiedad privada, la infraestructura hídrica y el comercio internacional.















