Las recientes confrontaciones en el Cabildo de Piedras Negras, que han trascendido a medios nacionales por los insultos y ataques personales entre sus integrantes, “dan pena ajena” y perjudican la imagen de la ciudad, consideró el abogado Raúl Tamez Robledo, quien cuenta con experiencia como regidor durante la administración municipal 2010-2013. Lamentó que, en lugar de destacar por sus proyectos, inversiones y desarrollo, el municipio sea noticia por los enfrentamientos de sus representantes, por lo que los exhortó a privilegiar el diálogo y anteponer el bienestar ciudadano a sus diferencias políticas y personales.
Con base en su experiencia dentro del Ayuntamiento, Tamez Robledo señaló que las diferencias entre regidores siempre han formado parte de la actividad política, pero sostuvo que anteriormente existía mayor cuidado en la forma de debatir. Recordó que durante su paso por el Cabildo había discusiones y desacuerdos sobre cuentas públicas, permisos y factibilidades, pero estos se abordaban con argumentos y propuestas, sin llevar los asuntos personales a la mesa de trabajo.
El abogado consideró desafortunado que los conflictos actuales no se limiten a integrantes de distintas corrientes políticas, sino que también involucren a funcionarios y representantes que llegaron al gobierno como aliados del propio alcalde. A su juicio, las disputas internas y la exposición pública de sus diferencias terminan afectando no solamente al grupo político en el poder, sino también la percepción que se tiene de Piedras Negras a nivel nacional.
Las recientes sesiones del Ayuntamiento han generado crítica por el tono de las discusiones, que han escalado hasta las descalificaciones personales. Tamez Robledo advirtió que el debate debe mantenerse dentro de los asuntos administrativos y de interés público, sin recurrir a señalamientos sobre supuestos vicios, preferencias u otros aspectos de la vida personal, cuya veracidad, puntualizó, corresponde a quienes los sostienen.
El exregidor también relacionó el clima de confrontación con un posible rompimiento dentro del grupo gobernante, para lo cual señaló como indicios los constantes cambios de funcionarios y las dificultades para alcanzar acuerdos. A su vez, cuestionó el manejo de los procedimientos del Cabildo, particularmente las controversias en torno a la aprobación del orden del día, al considerar que las sesiones deben apegarse a las normas y no modificarse según las conveniencias del momento.
Desde su perspectiva, intentar dar apariencia de legalidad a procedimientos que no se ajustan a las reglas puede generar confusión entre los integrantes del Ayuntamiento y abrir espacio a decisiones que no se desarrollen conforme a la normativa. Por ello, insistió en la importancia de respetar los reglamentos, los procedimientos establecidos y las obligaciones de quienes integran el gobierno municipal.
Advirtió que las confrontaciones difundidas recientemente ya rebasaron, a su juicio, los límites de una discusión política y administrativa, al entrar en el terreno de las cuestiones personales. Lamentó que esa sea la imagen que trasciende de Piedras Negras y alertó que, si no se recuperan la cordura y el respeto entre los integrantes del Cabildo, el nivel de enfrentamiento podría agravarse todavía más.











