La Subprocuraduría de la PRONNIF Región Norte I exhortó a los familiares de Karla “N”, víctima de presunto feminicidio en la colonia Las Praderas, a acercarse a la dependencia para acceder al acompañamiento psicológico y al apoyo económico que el Gobierno de Coahuila brinda a hijos y jóvenes afectados por este tipo de hechos.
La subprocuradora Edith Hernández Pérez explicó que el programa contempla la entrega de cheques cada dos o tres meses para contribuir a la manutención y continuidad educativa de los beneficiarios, incluidos jóvenes que cursan estudios universitarios. Además, se ofrece atención psicológica para ayudar a las familias a afrontar las consecuencias emocionales de la pérdida.
Aunque la dependencia todavía no ha establecido contacto directo con los familiares de Karla, la subprocuradora dijo que personal del área jurídica ha coincidido con ellos durante las audiencias y les ha informado sobre los servicios disponibles. Hernández Pérez reiteró la invitación a acudir a la procuraduría para iniciar el proceso de atención y gestionar los apoyos correspondientes.
Por otra parte, la PRONNIF ha recibido reportes de menores lesionados en accidentes domésticos y posibles omisiones de cuidados, principalmente niños de cuatro años o menos que han ingerido cloro o sufrido caídas en los últimos días. Ante estas situaciones, personal de Trabajo Social visita los hogares de sus familias para evaluar las condiciones en que viven los pequeños y mantiene comunicación con los hospitales para conocer su evolución.
La subprocuradora detalló que, cuando los padres buscan atención médica para sus hijos, la dependencia analiza las circunstancias del incidente y determina si existen condiciones de riesgo o indicios de negligencia. Cuando no se considera necesario separar al menor de su entorno familiar, se puede orientar a los padres mediante programas de Escuela para Padres o canalizarlos a valoraciones psicológicas.
Como medida preventiva, recomendó mantener productos de limpieza y otras sustancias peligrosas fuera del alcance de los niños, así como evitar almacenarlos en envases de refrescos que puedan confundirlos y llevarlos a ingerir su contenido.
En el ámbito escolar, la procuraduría también trabaja con planteles que han notificado amenazas y casos de cutting o autolesiones. La atención incluye canalizaciones a servicios psiquiátricos cuando se requieren, apoyo psicológico a través del Centro de Atención e Integración Familiar (CAIF) y orientación a las familias para fortalecer el acompañamiento de niñas, niños y adolescentes.












