La reapertura definitiva de la Ruta Fiscal, anunciada por el alcalde Jacobo Rodríguez para la mañana de este miércoles, no se concretó y la vialidad permaneció cerrada en el tramo comprendido entre las calles Nezahualcóyotl y San Martín, en el sector Harold Pape, pese a que los encharcamientos ya habían desaparecido. El incumplimiento prolonga las afectaciones para automovilistas, transportistas, comerciantes y vecinos que desde mayo enfrentan restricciones de circulación.
Durante la conferencia de prensa del lunes, el presidente municipal aseguró que el tramo sería reabierto este miércoles por la mañana e incluso afirmó que ya no volvería a inundarse. Sin embargo, al llegarse la fecha anunciada, los conductores encontraron nuevamente el cierre en el carril de norte a sur.
En el área de la calle San Martín todavía se observaban reparaciones y concreto fresco, además de daños en el pavimento, en uno de los puntos que durante meses registró importantes acumulaciones de agua. Antes del cierre de mayo, las malas condiciones del asfalto y los encharcamientos ya habían ocasionado afectaciones a vehículos y accidentes, lo que agravó los problemas para quienes transitaban por el sector.
Las restricciones obligaron a automovilistas y unidades de carga procedentes de Estados Unidos a utilizar rutas alternas por la calle Nezahualcóyotl y el Bordo de la Defensa para reincorporarse posteriormente a la Ruta Fiscal. El tránsito constante de camiones pesados por calles de la colonia Harold Pape provocó daños adicionales en el pavimento, en vialidades que no estaban preparadas para soportar ese flujo vehicular.
A las complicaciones de movilidad se sumaron los problemas de drenaje colapsado, que durante semanas generaron aguas residuales y malos olores cerca de viviendas y establecimientos comerciales. Las condiciones insalubres, junto con las dificultades de acceso y los cierres recurrentes, afectaron a negocios y residentes; incluso, algunas familias optaron por cambiar de domicilio ante la persistencia de estos problemas.
Aunque este miércoles ya no se observaban los encharcamientos que habían complicado la circulación, el tramo continuó cerrado y con trabajos pendientes, por lo que la fecha anunciada por el alcalde transcurrió sin que se restableciera el tránsito. La reapertura definitiva sigue sin concretarse después de varios meses de restricciones y afectaciones en el sector.
Ante la posibilidad de que reaparezcan las aguas negras o los encharcamientos, los ciudadanos se mantienen atentos para reportar nuevas afectaciones. Mientras tanto, los usuarios deberán continuar utilizando los desvíos, a la espera de que concluyan los trabajos y se cumpla la reapertura prometida por el Gobierno Municipal.















