Los problemas de drenaje no se detienen en el sector Acoros II, las aguas negras volvieron a aparecer en varias calles apenas días después de que vecinos denunciaran otro colapso en una zona cercana a este nuevo punto. Esta vez, el problema se concentra en el cruce de las calles Aguavientos y Arándanos, pero el agua residual continúa avanzando por la vialidad hasta llegar a Juan Pablo II, donde ya se formó una laguna de aguas negras cerca del Colegio de Bachilleres de Coahuila (COBAC).
La situación se da, apenas días después de que habitantes de la calle Coculo reportaran recientemente un problema de drenaje que comenzó en el cruce con la calle Cardo Alpino y terminó afectando diferentes vialidades del sector. Las aguas negras alcanzaron calle Jacarandas, continuaron hacia la calle Aguavientos y posteriormente llegaron hasta el bulevard Juan Pablo II, dejando afectaciones a lo largo de estas vialidades.
Aunque el problema en el cruce de Cardo Alpino y Coculo fue atendido, la solución no fue suficiente para terminar con el problema de fondo, pues nuevamente comenzaron a presentarse descargas de aguas negras en el sector. Los vecinos señalan que las fallas se han vuelto recurrentes y que en los últimos días han tenido que enfrentar nuevamente los malos olores y el acumulamiento de aguas negras.
A esta situación se suma la denuncia que hicieron los propios habitantes sobre las alcantarillas, las cuales, fueron tapadas durante los trabajos realizados por el llamado «tren de pavimentación» usado, situación que habría complicado el desalojo del agua y generado mayores dificultades para que la red principal del drenaje funcionara adecuadamente.
La afectación ya alcanzó un punto cercano al COBAC, donde la acumulación de aguas negras representa un problema para los estudiantes que acuden caminando al plantel. La laguna formada sobre Juan Pablo II obliga a quienes transitan por el sector a rodear la zona contaminada, pero siguen expuestos a los malos olores y a las condiciones insalubres que genera el derrame.
Los vecinos han señalado en distintas ocasiones las deficiencias que presenta el drenaje en este sector de Piedras Negras, por lo que está situación hace evidente la necesidad de atender las fallas de fondo y no solamente retirar el agua cuando las calles ya están afectadas. Esto ocurre además en una ciudad donde, de acuerdo con estudios recientes, una parte importante de la infraestructura de drenaje presenta problemas y requiere atención urgente.
La situación también contrasta con la inversión cercana al millón de dólares que el municipio ha destinado a una aplicación para mejorar la atención de reportes, pues los vecinos de Acoros II continúan denunciando problemas que vuelven a presentarse pocos días después de ser atendidos. Para estos, la prioridad sigue siendo que las aguas negras dejen de regresar a las calles y que se revise la red principal para evitar que el problema continúe repitiéndose.












