Los problemas con los parquímetros del Centro de Piedras Negras continúan generando molestias entre automovilistas, quienes denuncian aparatos que no funcionan correctamente, se quedan con las monedas o consumen demasiado rápido el tiempo pagado, dejándolos incluso con el temor de recibir una multa pese a intentar cumplir con el pago.
Uno de los casos recientes fue el de Isaac, quien acudió al primer cuadro de la ciudad para realizar unas compras y se encontró con un parquímetro que, pese a que introdujo monedas en dos ocasiones, no registraba correctamente el tiempo. Señaló que tuvo que seguir pagando porque los minutos se terminaban rápidamente y, además, el aparato ya se había quedado con algunas de sus monedas.
La situación preocupó al automovilista, quien temía que el vehículo fuera sancionado o retirado por la grúa al considerar que el espacio no estaba pagado, aun cuando el problema era directamente con el equipo. Incluso comentó, entre broma y molestia, que terminó gastando más en el estacionamiento que en el consumo que había acudido a comprar.
Estas quejas se suman a las registradas recientemente en las inmediaciones del Mercado Zaragoza, donde fueron retirados algunos parquímetros sin que todos los usuarios conocieran de inmediato el nuevo mecanismo de pago. Ahora los automovilistas deben acudir a una máquina ubicada dentro del mercado, pagar, recoger un comprobante y regresar a colocarlo en el vehículo, situación que provocó confusión y casos de personas que fueron multadas por desconocer el procedimiento.
El presidente de la Unión de Locatarios del Mercado Zaragoza, Héctor Portillo, fue uno de los ciudadanos afectados y señaló que la falta de información fue la que generó confusión tanto en habitantes como entre visitantes. El regidor Juan Carlos Hernández también cuestionó en su momento que no se hubiera establecido previamente un periodo de orientación para explicar el cambio antes de comenzar con las sanciones.
Mientras las fallas y modificaciones en el sistema siguen generando inconformidad, los automovilistas enfrentan una situación que puede terminar afectando también al comercio del Centro, pues encontrar un espacio disponible ya representa una dificultad y, cuando finalmente se consigue, el usuario puede encontrarse con un aparato que no funciona, perder dinero o terminar con una multa.















