Las aguas negras volvieron a brotar de las alcantarillas de la calle Coculo, en el sector Acoros II, donde vecinos denunciaron que el problema de drenaje continúa sin una solución definitiva y se ha extendido hacia las calles Jacarandas, Aguavientos y el bulevar Juan Pablo II, donde los escurrimientos han formado una laguna de aguas residuales que genera fuertes olores y representa un foco de infección. La problemática persiste en el mismo punto donde, tras los trabajos del «Tren usado de Pavimentación», quedaron cubiertas varias alcantarillas, según denunciaron previamente los habitantes.
Los residentes señalaron que el problema se concentra en el cruce de Coculo y Cardo Alpino, desde donde las aguas residuales recorren otras vialidades hasta llegar al bulevar Juan Pablo. Aunque el camión vactor acudió recientemente para realizar labores de desazolve, los escurrimientos reaparecieron horas después, por lo que los vecinos consideran que las intervenciones únicamente resuelven la situación de manera temporal.
Una de las habitantes explicó que la unidad acudió durante la noche anterior para destapar la alcantarilla; sin embargo, al día siguiente las aguas negras comenzaron a salir nuevamente del mismo registro. Indicó que no se trata de un incidente reciente, sino de una problemática que lleva meses repitiéndose en el sector, con fugas que reaparecen pese a los reportes y trabajos realizados.
Los malos olores también afectan el interior de las viviendas, ya que los residentes aseguran que el olor llega a entrar por los resumideros y las ventanas, incluso cuando mantienen encendidos los aparatos de aire acondicionado. Además, la acumulación de aguas residuales dificulta el tránsito peatonal, pues en algunos puntos el líquido llega hasta las banquetas y obliga a los habitantes a maniobrar para salir de sus domicilios. La cercanía con las viviendas y la presencia de niños incrementan la preocupación por las condiciones sanitarias.
Ante la persistencia de las aguas negras, los vecinos solicitaron a SIMAS y a las autoridades municipales una revisión de la red para identificar la causa de los constantes colapsos y ejecutar una reparación definitiva. Aseguraron que las visitas del camión vactor no han sido suficientes para terminar con el problema y pidieron que se atienda el drenaje desde su origen, pues los escurrimientos continúan recorriendo varias calles de Acoros II, deterioran las condiciones de salubridad y afectan la vida cotidiana de quienes habitan en el sector.












