Las altas temperaturas que aún se mantienen en la región, con registros de entre 37 y 40 grados, han obligado a los viveros de Piedras Negras a reforzar el cuidado de las plantas para evitar que sufran daños por el calor. Alan Turrubiate, propietario de un vivero de la localidad, explicó que algunas especies requieren varios riegos al día para soportar las condiciones extremas.
Dijo que durante los días más calurosos, una de las plantas más buscadas fue el árbol para sombra, debido a su capacidad reducir el calor y ayudar a refrescar los espacios. También se mantuvo la venta de algunos arbustos, mientras que las flores, agregó comenzaron a tener mayor demanda con la llegada del otoño.
Turrubiate señaló que los frutales son de las especies que más atención requieren durante estos periodos, por lo que en algunas ocasiones fue necesario proporcionarles hasta tres riegos diarios. El calor intenso puede provocar estrés y deshidratación, dejando hojas quemadas o “tostadas”, aunque la planta todavía conserve partes verdes y pueda recuperarse.
Explicó que ante la próxima llegada de temperaturas más bajas también es necesario proteger las especies sensibles al frío. En el vivero utilizan malla agrícola para cubrir principalmente las plantas tropicales, que son más susceptibles a las heladas, mientras que otras especies pueden permanecer descubiertas por su mayor resistencia.
Con la disminución gradual del calor, recomendó comenzar a fertilizar las plantas para estimular nuevos brotes y hojas, pero esperar para realizar podas hasta la temporada de frío. Además, pidió no suspender los riegos, ya que las temperaturas continúan siendo elevadas y las plantas todavía necesitan suficiente humedad para recuperarse del estrés provocado por el verano.













