Lo que comenzó como un conflicto por la utilización de fotografías alusivas a las fiestas patrias escaló, según denunció Violeta Pinales, hasta convertirse en un caso de acoso digital, amenazas y exposición de información privada que también ha alcanzado a integrantes de su familia. La afectada afirmó que ya presentó denuncias ante la Fiscalía General del Estado (FGE) y que cuenta con evidencias de las publicaciones y mensajes relacionados con el caso.
Pinales explicó que el origen del conflicto se encuentra en una sesión fotográfica realizada el pasado 13 de septiembre en Piedras Negras, como parte de un trabajo que realiza desde hace varios años para representar la cultura mexicana durante las celebraciones patrias. Posteriormente, señaló, un influencer identificado como “Justo N”, de Ciudad Acuña, utilizó algunas de esas imágenes y realizó publicaciones que, a su consideración, modificaron el sentido original de su trabajo.
Después de pedirle que dejara de utilizar las fotografías, la situación comenzó a escalar en redes sociales, de acuerdo con el relato de la denunciante. Pinales aseguró que posteriormente fueron difundidos datos relacionados con ella y sus familiares, entre ellos domicilios, información sobre negocios y referencias personales, además de publicaciones en las que se habría involucrado a su madre, esposo e hijo menor de edad.
Uno de los aspectos que más preocupa a la afectada, dijo, es el supuesto uso de fotografías de su hijo menor en cuentas que considera falsas, así como la publicación de contenidos mediante los cuales se le habrían atribuido amenazas que niega haber realizado. También señaló que otros usuarios e influencers participaron en transmisiones relacionadas con el conflicto después de las cuales ella y sus familiares comenzaron a recibir una mayor cantidad de comentarios, menzajez, incluso han recibido solicitudes de efectivo para frenar los ataques aprovechando la actividad política de su madre.
Pinales afirmó que ha recopilado capturas, videos, mensajes y otras publicaciones para integrarlos como evidencia en las denuncias. Señaló que existe una medida cautelar que, según explicó, establecía restricciones para que el señalado continuara haciendo referencias sobre su persona, y sostuvo que habría detectado publicaciones posteriores que considera contrarias a dicha disposición. El alcance de la medida y un eventual incumplimiento deberán ser determinados por las autoridades.
La denunciante rechazó además las acusaciones de homofobia y transfobia que, según dijo, han surgido durante la confrontación en redes sociales. Sostuvo que nunca pidió a sus seguidores atacar al influencer y que sus publicaciones tuvieron como finalidad defender el trabajo cultural que realiza. También manifestó preocupación por las referencias públicas sobre la escuela de su hijo y los horarios de los negocios de su madre, considera que la situación ya representa un riesgo para su familia.
Ante esta situación, Pinales afirmó que continuará con el proceso ante la FGE y que entregará las pruebas que considere necesarias para sustentar sus señalamientos. La afectada pidió que el caso sea analizado a partir de las evidencias y no únicamente de las versiones difundidas en redes sociales, al considerar que el conflicto dejó de ser una disputa por fotografías y se convirtió en un problema que involucra la privacidad y seguridad de su familia.















