Ante la posibilidad de que se impulse el fracking para la extracción de gas shale en la Región Norte de Coahuila, la regidora Marisol Guajardo consideró positivo que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, visite el estado y confió en que durante su estancia pueda analizarse el impacto que esta práctica tendría en la región, particularmente en los mantos acuíferos y en las condiciones ambientales que afectan directamente a la población.
La edil señaló que el desarrollo de estos proyectos debe realizarse bajo estrictos controles y con técnicas que reduzcan al mínimo el consumo de agua y, sobre todo, eviten la contaminación de los acuíferos, al considerar que estos recursos son fundamentales para las comunidades de la zona. Recordó que desde el ámbito municipal han expresado su rechazo al uso del fracking, por lo que esperan que cualquier decisión considere las preocupaciones existentes en la región.
Guajardo indicó que el planteamiento ya fue expuesto al gobernador Manolo Jiménez Salinas, quien tendría que darle seguimiento a través del diputado Guillermo Ruiz, con el objetivo de gestionar las acciones correspondientes ante las instancias federales. En este sentido, confió en que la visita de Sheinbaum pueda abrir la posibilidad de abordar directamente el tema y conocer con mayor claridad cuáles son los planes para Coahuila.
La preocupación se centra principalmente en el uso de grandes cantidades de agua y en los riesgos que una aplicación inadecuada de esta técnica pudiera representar para el subsuelo. Por ello, la regidora insistió en que, si finalmente se contempla la explotación de gas no convencional en la entidad, deberán establecerse mecanismos de vigilancia ambiental, protección de los acuíferos y uso responsable del agua.
El debate sobre el fracking en Coahuila está relacionado con el potencial de la entidad para la extracción de gas shale, particularmente en la Región Norte, donde existe actividad vinculada a hidrocarburos. El principal punto de discusión ha sido encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento energético y la protección del agua y del entorno, por lo que las autoridades estatales y federales deberán definir bajo qué condiciones podrían desarrollarse este tipo de proyectos.














