Un caso de loxoscelismo, provocado por la picadura de una araña violinista, fue confirmado en Piedras Negras luego de que un elemento de la Policía Estatal ingresara a atención médica por una lesión en la mano. El paciente permanece estable y recibió atención especializada, mientras personal de salud trabaja en la aplicación del antídoto para evitar que la lesión continúe avanzando.
De acuerdo con el epidemiólogo Roberto Bellock, el paciente ingresó el pasado lunes a la unidad hospitalaria del ISSSTE con la sospecha de haber sufrido un accidente por araña violinista. Debido a que las características de la lesión no permitían establecer de inmediato el diagnóstico, el caso fue presentado ante un panel regional de especialistas, procedimiento utilizado para valorar este tipo de accidentes y determinar si es necesario administrar el antídoto.
Bellock explicó que, aunque habitualmente las lesiones provocadas por este arácnido son únicas, en este caso el paciente presentó dos lesiones. Sin embargo, las características clínicas fueron consideradas compatibles con una picadura de araña violinista, por lo que se determinó buscar el medicamento específico.
La búsqueda evidenció además una dificultad para disponer del antídoto. El epidemiólogo señaló que actualmente existe desabasto a nivel nacional y que no se cuenta con una producción suficiente del medicamento. Ante esta situación, se localizó una dosis en Saltillo, la cual fue trasladada a Piedras Negras para su aplicación. Bellock destacó que estos medicamentos pueden intercambiarse entre instituciones cuando alguna unidad cuenta con existencias, sin importar a qué sistema de seguridad social pertenezca el paciente.
El especialista aclaró que, en este caso, la administración del antídoto no representa una medida para salvar la vida del paciente, quien se encuentra estable, sino una intervención para contener la evolución de la lesión localizada en la mano y favorecer una recuperación más rápida. Las mordeduras de araña violinista generalmente producen afectaciones locales, aunque pueden convertirse en una emergencia cuando el paciente desarrolla una reacción sistémica, particularmente en personas susceptibles.
El loxoscelismo puede comenzar con una lesión en la zona de la mordedura y evolucionar con dolor, enrojecimiento, inflamación y cambios en el tejido afectado. En algunos casos puede presentarse fiebre, náuseas, vómito u otras manifestaciones generales. Por ello, ante una mordedura o lesión sospechosa, se recomienda buscar atención médica de inmediato y evitar tratarla por cuenta propia.














