La posibilidad de permitir que conductores sin concesión operen temporalmente como taxistas mediante automóviles particulares comenzó a tomar forma en una reunión privada sostenida en la Presidencia Municipal de Piedras Negras. En el encuentro participaron alrededor de 20 a 25 choferes, así como el director de Transporte Municipal, Homero Castro Vela, y el asesor jurídico Gilberto Múzquiz. La alternativa planteada contempla autorizaciones provisionales que estarían vigentes hasta el término de la actual Administración municipal, sin que las unidades tengan necesariamente las características que actualmente identifican a los vehículos destinados al servicio público.
La propuesta surge en medio de la presión que este grupo de conductores ha ejercido durante las últimas sesiones de Cabildo para impulsar la creación de un Comité Técnico Especializado que participe en el proceso para otorgar 100 nuevas concesiones de taxi previstas para 2026.
Sin embargo, la representación de este grupo es cuestionada por otros integrantes del gremio, pues los 20 o 25 participantes constituyen apenas una fracción de los aproximadamente 550 taxistas activos que existen en Piedras Negras. Entre los propios conductores hay quienes consideran innecesario incrementar el número de concesiones debido a la competencia que ya existe y a las dificultades económicas que enfrentan para cubrir las rentas diarias de entre 700 y 900 pesos que pagan a los concesionarios.
Mientras la discusión política se concentra en ampliar la oferta de taxis, el reclamo de la comunidad apunta hacia una problemática más amplia: las condiciones del servicio colectivo.Existen usuarios que esperan una hora o más por un camión, además de deficiencias en la cobertura de rutas y falta de unidades equipadas con rampas para personas con discapacidad.
Bajo este argumento, la prioridad debería ser fortalecer el transporte público y mejorar la movilidad en las colonias, antes que incorporar más vehículos particulares al servicio. La creación de taxis hechizo permitiría prestar el servicio fuera de los mecanismos ordinarios de autorización y sin atender el problema de fondo que enfrentan los usuarios.












