La resistencia a la insulina va en aumento entre los menores de edad y representa una señal de alerta ante el riesgo de que desarrollen diabetes desde etapas tempranas de la vida, advirtió Mariana Valdez, nutrióloga de la Jurisdicción Sanitaria 01, quien llamó a los padres de familia a prestar atención a los hábitos alimenticios y a los primeros signos de este problema metabólico.
La especialista explicó que cada vez se detectan más casos de resistencia a la insulina en niños, condición que puede favorecer que posteriormente desarrollen diabetes durante la adolescencia o incluso en los primeros años de la edad adulta.
Valdez destacó que uno de los principales factores relacionados con este problema son los malos hábitos de alimentación y el sobrepeso infantil, por lo que consideró importante no normalizar que un menor tenga exceso de peso. Entre los principales signos de alerta mencionó la acantosis nigricans, caracterizada por la aparición de zonas oscuras, principalmente en el cuello, que puede estar relacionada con resistencia a la insulina.
Ante la presencia de estas señales, recomendó que los padres lleven a los menores a una valoración médica y nutricional, ya que la resistencia a la insulina puede ser reversible cuando se detecta oportunamente y se realizan cambios en la alimentación y en la actividad física.
La nutrióloga informó que actualmente los centros de salud cuentan con consultas de nutrición de 8:00 de la mañana a 2:00 de la tarde, por lo que invitó a las familias a aprovechar el periodo vacacional para llevar a sus hijos a una valoración y establecer hábitos saludables antes del regreso a clases.
Explicó que la recuperación depende de las condiciones de cada paciente y no existe un periodo exacto para revertir la resistencia a la insulina. Sin embargo, los cambios metabólicos pueden comenzar a observarse desde que se modifica la alimentación y se incorpora ejercicio, mientras que las alteraciones visibles en la piel pueden requerir al menos tres meses de seguimiento constante.
El panorama nacional también refleja el impacto del exceso de peso en la población infantil. De acuerdo con la ENSANUT 2022, 37.3% de los niños mexicanos de 5 a 11 años presentan sobrepeso u obesidad, mientras que entre los adolescentes de 12 a 19 años la proporción llega a 41.1%, condición que incrementa el riesgo de desarrollar alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina.













