Pese a las temperaturas superiores a los 40 grados centígrados que se han registrado en Piedras Negras durante las últimas semanas, las paleterías no han visto un repunte en sus ventas. Antonia García Rubalcaba, propietaria de la Paletería Sabinas, señaló que la difícil situación económica que atraviesa la ciudad mantiene baja la demanda, al grado de que algunos vendedores ambulantes han dejado de salir porque no logran obtener ingresos suficientes.
Con 30 años de actividad en Piedras Negras, la comerciante explicó que el comportamiento de las ventas ha sido complicado prácticamente desde el inicio del año y que, pese al intenso calor, los consumidores no están adquiriendo paletas y otros productos fríos en la cantidad que normalmente se esperaría durante una temporada de altas temperaturas.
García Rubalcaba indicó que la venta diaria en el establecimiento ronda apenas entre 700 y 800 pesos, una cantidad que considera insuficiente para cubrir los gastos de operación y generar ganancias. La situación también ha afectado a los paleteros que recorren las calles, pues algunos regresan después de pasar buena parte del día bajo el sol con ventas de apenas 200, 300 o, en los mejores casos, alrededor de 500 pesos.
Ante estos bajos ingresos, cada vez son menos los trabajadores que salen a vender. La propietaria explicó que actualmente suelen salir apenas uno, dos o hasta tres carritos por día, mientras que otros vendedores han preferido dejar la actividad al no resultarles rentable.
A la baja en las ventas se suma el incremento en los gastos de operación, particularmente por el consumo de electricidad. García Rubalcaba señaló que recientemente recibió un recibo de luz de entre 6 mil y casi 7 mil pesos, además de otro pago cercano a los 5 mil pesos, lo que representa una fuerte presión para un negocio que registra ingresos reducidos.
García Rubalcaba consideró que el panorama resulta contrario a lo que podría esperarse durante una temporada de calor extremo, cuando normalmente aumenta la demanda de productos como paletas, esquimales y otros alimentos refrescantes.
Sin embargo, afirmó que el calor por sí solo no garantiza buenas ventas, ya que la situación económica de las familias está influyendo en sus hábitos de consumo. Para los comerciantes del sector, la combinación de poca clientela, bajos ingresos y elevados costos de operación ha convertido esta temporada en una de las más complicadas.












