Agosto representa un mes complicado para la economía de muchas familias, que deben hacer frente al regreso a clases, la compra de útiles y uniformes, además del pago de servicios básicos como agua, gas, internet y energía eléctrica. Pero el impacto también alcanza a pequeños negocios, entre ellos las peluquerías, donde los propietarios enfrentan una combinación difícil, menos clientes y recibos de luz que prácticamente se duplican por las altas temperaturas que se registran en Piedras Negras, con cifras que han superado los 40 grados centígrados.
Julio Martínez, propietario de un negocio del giro, explicó que durante julio, agosto y septiembre normalmente disminuye la afluencia de clientes, pero precisamente en esta temporada los gastos de operación aumentan considerablemente. El principal problema es el consumo de electricidad, debido a la necesidad de mantener encendidos los equipos de aire acondicionado durante buena parte del día para ofrecer condiciones adecuadas tanto a trabajadores como a clientes.
Señaló que su establecimiento pasó de pagar normalmente entre 6 mil y 7 mil pesos de electricidad a recibos de entre 13 mil y 14 mil pesos, prácticamente el doble. Aunque reconoció que el incremento en el consumo durante la temporada de calor no es una situación nueva, aseguró que representa una fuerte presión para un negocio que al mismo tiempo registra una menor entrada de clientes.
Martínez explicó que reducir el uso del aire acondicionado no es una alternativa viable, ya que los clientes llegan afectados por las altas temperaturas y requieren un espacio fresco para permanecer durante el servicio. Además, mantener una temperatura agradable se ha convertido en una condición indispensable para competir con otros establecimientos del mismo giro.
El comerciante indicó que los propietarios intentan anticiparse a los meses de mayor consumo y reservar recursos para cubrir los recibos, pero la baja actividad comercial limita esa posibilidad. Con menos cortes de cabello y otros servicios, resulta más complicado reunir el dinero necesario para cubrir gastos que aumentan precisamente cuando disminuyen los ingresos.
Así, para los peluqueros de Piedras Negras, agosto se convierte en una especie de doble presión; hay menos movimiento en los negocios mientras los costos de operación aumentan, particularmente por el consumo de energía eléctrica. En medio del intenso calor, mantener el aire acondicionado encendido deja de ser un gasto opcional y se convierte en una necesidad para poder mantener abiertas las puertas y conservar a la clientela.











