A una semana de que habitantes de la colonia ampliación Lázaro Cárdenas alertaran por la presencia de víboras que incluso habían ingresado a sus domicilios, el problema en el arroyo «El Soldado» no ha sido solucionado y ahora se agravó con un drenaje ubicado dentro del propio cauce, cercano al parque «El Cabo», que está derramando aguas residuales en el arroyo. Vecinos señalan que esta situación ha intensificado los malos olores y las condiciones que favorecen la presencia de serpientes y otros animales rastrero.
Los habitantes aseguran que el agua contaminada ya puede observarse en el mismo sector donde hace una semana fue localizado un punto con presencia de víboras. Los olores, afirman, son insoportables y han comenzado a afectar la convivencia de las familias que viven en los alrededores, quienes prácticamente no pueden permanecer en el área debido al olor del drenaje.
La principal inconformidad de los vecinos es que las acciones municipales realizadas hasta ahora se han limitado al corte de maleza y zacate en los bordes del arroyo, sin trabajos profundos dentro del cauce. Consideran que se requiere desazolvar y retirar los residuos acumulados para mejorar las condiciones del lugar y evitar que el problema se agrave con las lluvias previstas para septiembre.
Algunos residentes incluso recuerdan los trabajos de limpieza realizados durante la administración de Fernando Purón, al señalar que en aquella ocasión el arroyo quedó en mejores condiciones. Ante la situación actual, los vecinos analizan organizarse para reunir firmas y solicitar formalmente una intervención que atienda tanto la presencia de fauna como el problema de las aguas residuales y el riesgo de desbordamiento.
Paula Hernández Ramírez, quien días atrás denunció la presencia de serpientes, confirmó que la zona donde fueron observadas no ha recibido la limpieza que los habitantes consideran necesaria. Explicó que ha permanecido pendiente porque vive en el sector.
Señaló que las cuadrillas sí han acudido al lugar, pero únicamente para trabajar en las orillas. A su consideración, esas labores son insuficientes porque el interior del cauce permanece en malas condiciones y no se ha realizado una limpieza profunda que permita eliminar los factores que atraen a las serpientes.
Hernández Ramírez también manifestó su preocupación por el drenaje, debido a que está generando un flujo de aguas residuales que termina en el arroyo. Explicó que el olor es tan fuerte que las familias ya no pueden sentarse tranquilamente en sus espacios exteriores o comer, debido a que el aire lleva constantemente el olor del drenaje hacia sus viviendas.
Por ello, pidió a las autoridades responsables acudir al sitio y atender directamente el problema. Aclaró que su petición no es únicamente para beneficio de su familia, sino de todos los habitantes que viven en las inmediaciones del arroyo.
Los habitantes analizan una recolección de firmas, mantienen su exigencia de que las autoridades municipales realicen una intervención de fondo en el arroyo «El Soldado» y no se limiten a limpiar solamente los bordes.












