La explicación sobre el agua turbia cambió de manos, pero no de problema. Mientras en abril el alcalde Jacobo Rodríguez cuestionaba severamente al entonces gerente de SIMAS, Lorenzo Menera, por atribuir a las lluvias la turbidez del agua potable, ahora el propio presidente municipal sostiene que los reportes que persisten en distintos sectores obedecen a sedimentos acumulados en las tuberías tras la creciente del río Bravo.
En abril, cuando Menera todavía encabezaba el organismo, Rodríguez llegó a desestimar públicamente esa explicación. “Es evidente que no se lo cree ya”, dijo entonces al referirse al gerente, al considerar que resultaba insuficiente atribuir el agua turbia a las lluvias.
Incluso, el alcalde calificó entonces la situación como alarmante y sostuvo que lo importante era atender las quejas de los usuarios que estaban documentando mediante fotografías y videos el agua que recibían en sus domicilios. La problemática fue utilizada además por Rodríguez como uno de los principales argumentos para cuestionar la permanencia de Menera al frente de SIMAS y exigir cambios en el organismo.
Pero este martes, con el municipio ya al frente de la operación de SIMAS, el discurso fue distinto. Al ser cuestionado por los reportes de turbidez que todavía realizan habitantes de diferentes colonias, Jacobo Rodríguez aseguró que el agua que sale de la planta potabilizadora presenta buenos niveles de turbidez y según él, la solución es purgar las líneas.
El alcalde explicó que, de acuerdo con su versión actual, el problema ya no estaría en la planta potabilizadora, sino en las propias tuberías. “Ya no es un problema de la potabilizadora, sino es un problema de acumulación de tierra en las tuberías, sobre todo por la última creciente del río Bravo”, afirmó durante la conferencia matutina de este martes.
La diferencia resulta significativa: hace apenas unos meses, Rodríguez consideraba irrelevante la explicación de Menera basada en las lluvias. Ahora, en cambio, el alcalde utiliza precisamente los efectos de una creciente reciente, el arrastre y acumulación de sedimentos, para explicar por qué algunos usuarios continúan recibiendo agua sucia.
Las denuncias ciudadanas no han desaparecido. Habitantes de distintos sectores continúan mostrando mediante videos y reportes el estado del agua que llega a sus viviendas, por lo que el problema que en abril era presentado por el alcalde como una muestra de la incapacidad de la anterior administración de SIMAS, ahora permanece bajo una explicación diferente, pero sigue afectando a usuarios del organismo operador.














