El repartidor que fue amenazado con un arma de fuego durante un altercado vial ocurrido el pasado lunes sobre la avenida Román Cepeda, a un costado del puente ubicado cerca del centro comercial HEB, rompió el silencio y narró en exclusiva para DEMOS Diario el momentos de terror que vivió. Por temor a represalias, Adrián «N» decidió reservar su identidad y confirmó que ya presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado.
El motociclista relató que la tarde del lunes circulaba sobre el libramiento Manuel Pérez Treviño para incorporarse a la avenida Román Cepeda con dirección a la colonia Lázaro Cárdenas, donde entregaría un pedido. Al recibir la luz verde del semáforo avanzó con normalidad, mientras detrás de él circulaba una camioneta cuyo conductor realizó una maniobra que estuvo a punto de derribarlo. Adrián únicamente le hizo una seña para pedirle que condujera con cuidado, pero la reacción fue completamente inesperada.
Según su testimonio, el conductor comenzó a insultarlo, le cerró el paso en repetidas ocasiones y lo persiguió hasta obligarlo a detenerse bajo el puente de Román Cepeda. Al intentar explicarle que nunca buscó un problema y que solo pretendía evitar un accidente, el hombre descendió de la camioneta, lo amenazó verbalmente y le advirtió que «no sabía con quién se estaba metiendo».
El momento más crítico ocurrió cuando observó que el sujeto sacó del interior del vehículo lo que identificó como un arma de fuego. «Pensé que me iba a disparar», recordó Adrián, quien aseguró que decidió mantenerse tranquilo para evitar que la situación terminara en una tragedia. Minutos después, el agresor terminó ofreciéndole una disculpa antes de retirarse del lugar, situación que el repartidor dijo no entender, pues insiste en que jamás lo provocó.
El caso quedó grabado por testigos y las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales, generando indignación entre ciudadanos de Piedras Negras.
Adrián explicó que inicialmente no pensaba denunciar; sin embargo, cambió de decisión al escuchar que se afirmaba que no existía reporte de un incidente con arma de fuego. Aseguró que esa versión le causó molestia porque los hechos ocurrieron alrededor de las dos de la tarde, en una de las vialidades más transitadas de la ciudad y frente a numerosos testigos.
Cuestionó la respuesta de las autoridades municipales y el discurso oficial sobre la seguridad en Piedras Negras. Señalando que, mientras el alcalde presume que el municipio es una de las ciudades más seguras del país, él fue amenazado con un arma de fuego a plena luz del día y, pese a que testigos proporcionaron las placas del vehículo y solicitaron apoyo de inmediato, ninguna patrulla llegó mientras permaneció en el lugar. Adrian consideró que, tratándose de un reporte donde había un arma de fuego involucrada, la reacción policial debió ser inmediata.
El repartidor afirmó que hoy teme por su vida y por la seguridad de su familia, ya que su trabajo lo obliga a recorrer diariamente las calles de la ciudad. Incluso suspendió temporalmente sus actividades por miedo a encontrarse nuevamente con el agresor. Además, entregó a la Fiscalía las placas del vehículo, con registro de Nuevo León, y aseguró que continuará con la denuncia hasta que el caso sea esclarecido.
La mañana de este martes, el comisario de Seguridad Pública Municipal informó que, mediante el sistema de videovigilancia C2, se confirmó que la camioneta involucrada abandonó Piedras Negras antes de que pudiera ser localizada por las corporaciones policiacas, por lo que el conductor no fue detenido.














