A casi tres meses de que comenzara el cierre parcial de la Ruta Fiscal, las afectaciones para habitantes de la colonia Harold R. Pape, transportistas y automovilistas continúan, pese a que los encharcamientos de aguas negras que originaron la emergencia ya desaparecieron. Aunque recientemente fue habilitado uno de los carriles para agilizar la circulación, la vialidad permanece restringida y el tráfico pesado sigue siendo desviado hacia calles aledañas, generando congestionamientos y daños en diversas calles.
Actualmente el tramo cerrado comprende desde la calle Nezahualcóyotl hasta Paseo de la Ronda y el carril abierto permite únicamente la circulación en sentido sur a norte. En contraste, los vehículos que se dirigen desde la zona de Plaza de las Culturas hacia el Bulevard Venustiano Carranza, continúan siendo desviados por la calle Nezahualcóyotl y posteriormente por la calle Palau, para reincorporarse más adelante por vías alternas a la Ruta Fiscal.
El pasado viernes, el vocero de SIMAS, Alexis Gonzales, reconoció que, aunque ya no existen encharcamientos visibles, el terreno permanece dañado, razón por la que no ha sido posible restablecer completamente la circulación en el lugar.
Las consecuencias del cierre ya se reflejan en las vialidades alternas, la calle Palau, utilizada diariamente por unidades de carga pesada, presenta un socavón que apareció hace aproximadamente un mes y que hasta ahora únicamente ha sido delimitado con señalización preventiva, sin que se hayan iniciado trabajos de reparación.
Además del deterioro de las calles, vecinos de la zona aseguran que las afectaciones registradas desde el inicio de la contingencia obligaron incluso a algunas familias cercanas al área más dañada a abandonar temporalmente sus viviendas, debido a las condiciones de insalubridad y al deterioro provocado por las aguas negras.
Para el sector transportista, la situación también representa pérdidas operativas, un trabajador de una empresa de transporte ubicada en las inmediaciones explicó que los desvíos incrementan los tiempos de traslado hacia el puente internacional, obligando a los operadores a salir con mayor anticipación para evitar perder su turno de cruce hacia Estados Unidos.
Agregó que la circulación del transporte pesado por calles habitacionales también incrementa los riesgos de accidentes, debido a la presencia de viviendas, cableado y peatones, además de generar fuertes congestionamientos sobre la calle Palau y otras vialidades que no fueron diseñadas para soportar ese volumen de carga.
El trabajador señaló que la reapertura total de la Ruta Fiscal beneficiaría tanto al sector transportista como a la ciudadanía en general, al reducir los tiempos de traslado, disminuir el tráfico y evitar un mayor deterioro de las vialidades utilizadas actualmente como rutas alternas.















