El síndico de minoría, Guillermo Sánchez García, aseguró que la organización de la Feria 2026 no fue manejada por el Ayuntamiento como una concesión, sino como un simple permiso solicitado por un particular para realizar un evento, criterio que, afirmó, permitió a la administración municipal evitar un procedimiento de licitación pública, además del hecho suigéneris de no solicitar un porcentaje de utilidad para la ciudad.
Explicó que, de acuerdo con la exposición realizada durante la sesión de Cabildo, el gobierno municipal justificó la autorización argumentando que cualquier ciudadano puede solicitar un permiso para organizar un evento, por lo que el caso fue tratado bajo ese esquema y no como la concesión de una feria municipal.
El señalamiento surge luego de la sesión ordinaria de Cabildo celebrada el pasado miércoles 22 de julio, en la que se aprobó el convenio para que un empresario privado organice la Feria 2026. Durante la discusión, integrantes del Cabildo cuestionaron diversas condiciones del acuerdo, fue el síndico quien señaló particularmente una cláusula que establece que el organizador entregará un donativo económico al municipio, sin especificar el monto, porcentaje o mecanismo mediante el cual será determinado.
Tras la aprobación del convenio, Sánchez García consideró que el Ayuntamiento debió establecer mejores condiciones para proteger los intereses del municipio y obtener un beneficio económico por permitir que un particular explote la feria.
El síndico sostuvo que no está en contra de que la organización del evento quede en manos de un empresario, e incluso reiteró que esa alternativa es preferible a que el propio Ayuntamiento la administre, al recordar que la edición anterior dejó pérdidas para las finanzas municipales.
Afirmó que el éxito de una feria no puede medirse únicamente por la cantidad de asistentes o por el beneficio que, según la administración, recibieron algunos comerciantes, sino por los resultados financieros que deja al municipio. En ese sentido, señaló que el gobierno local nunca explicó por qué renunció a negociar un porcentaje de las utilidades, como ocurre en otros municipios donde este tipo de eventos son concesionados.
El miembro del Cabildo también se refirió al pago de 20 mil pesos diarios contemplado en el convenio. Aunque reconoció que desconoce si esa cifra corresponde a los ingresos que puede generar la feria, señaló que un contrato de esta naturaleza debe prever distintos escenarios, como afectaciones por lluvias u otros factores que puedan impactar la asistencia, de manera que exista un equilibrio entre las obligaciones del empresario y la protección del patrimonio municipal.
En relación con los 30 millones de pesos que el alcalde había solicitado el año pasado para que el municipio organizara la feria, Sánchez García indicó que durante la sesión se informó que esos recursos ya no serán utilizados debido a que el Ayuntamiento dejó de ser el organizador del evento. No obstante, reiteró que desde un principio se opuso a que la administración municipal asumiera esa responsabilidad, al considerar que no existían condiciones para operar una feria sin generar pérdidas.
El síndico agregó que persisten las restricciones para que los integrantes del Cabildo accedan a la información pública del Ayuntamiento. Aseguró que, aunque las dependencias suelen responder que atenderán sus solicitudes, gran parte de la documentación requerida nunca les es entregada, situación que, afirmó, dificulta el trabajo de vigilancia y fiscalización de los recursos y decisiones de la administración municipal.















