Los Puentes Internacionales I y II que comunican a Piedras Negras, Coahuila, con Eagle Pass, Texas, fueron cerrados temporalmente este jueves como medida preventiva, luego de que aproximadamente 100 boyas de la barrera acuática instalada en el Río Bravo fueran arrastradas por la fuerte corriente generada tras las intensas lluvias registradas en la región.
Cada una de las estructuras pesa alrededor de una tonelada y se desplaza río abajo, por lo que existe el riesgo de que impacten la infraestructura de los cruces internacionales.
Ante esta situación, se determinó suspender de manera temporal la circulación por ambos puentes, mientras se monitorea el desplazamiento de las boyas y las condiciones del caudal, con el objetivo de salvaguardar la seguridad de la población.
El cierre ocurre en un contexto de incremento en el nivel del Río Bravo, derivado de los escurrimientos provocados por las recientes lluvias en Coahuila y el sur de Texas. Días antes, autoridades estadounidenses habían iniciado el retiro y reubicación de boyas y otros equipos instalados en la ribera de Shelby Park para evitar que fueran alcanzados por la creciente.
La Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) había advertido que el río registraría un aumento considerable en su caudal durante los próximos días, como consecuencia de las precipitaciones en la región.
La barrera flotante forma parte de un proyecto impulsado por el Gobierno de Texas para reforzar la seguridad fronteriza en el condado de Maverick, una medida que desde su anuncio ha generado cuestionamientos por parte de organizaciones ambientalistas, activistas y autoridades locales debido a su posible impacto en el ecosistema del Río Bravo y los riesgos que representa para quienes intentan cruzar el afluente.












