El Río Bravo registrará una nueva e importante creciente durante este sábado 18 de julio, cuando se espera que su caudal alcance aproximadamente 1,100 metros cúbicos por segundo, como consecuencia de los escurrimientos generados por las lluvias registradas en el norte de Coahuila y el sur de Texas.
El comandante de Protección Civil del Estado, Francisco Contreras Obregón, informó que el punto máximo se prevé entre las 12:00 y las 14:00 horas, por lo que las autoridades mantienen un monitoreo permanente, aunque aclaró que no existe riesgo para la población.
De acuerdo con Contreras Obregón, el domingo el gasto en el Río Bravo era de apenas 43.90 metros cúbicos por segundo, mientras que el miércoles alcanzó un máximo de 368 metros cúbicos por segundo alrededor de la una de la tarde. Horas después comenzó a descender hasta ubicarse en 195 metros cúbicos por segundo, lo que reflejó un comportamiento temporal del primer escurrimiento.
Sin embargo, la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) notificó posteriormente a las autoridades estatales que un nuevo volumen de agua continúa avanzando hacia esta frontera, motivo por el cual el río volverá a incrementar significativamente su caudal durante el sábado, cuando podría alcanzar los 1,100 metros cúbicos por segundo, casi triplicando el nivel máximo registrado durante la primera creciente de esta semana.
El comandante precisó que, aunque visualmente el incremento será evidente por la velocidad de la corriente y la amplitud que alcanzará el espejo de agua, especialmente a la altura del Paseo del Río, este comportamiento permanece muy por debajo de los niveles registrados durante los eventos hidrometeorológicos más severos que ha enfrentado la región.
Como referencia, recordó que el 24 de agosto de 1998, durante el paso de la tormenta tropical Chantal, el Río Bravo alcanzó un gasto cercano a 6,600 metros cúbicos por segundo en Piedras Negras, mientras que el 8 de julio de 2010, con el impacto del huracán Alex, el caudal volvió a superar los 6,600 metros cúbicos por segundo. En ambos casos se trató de crecientes extraordinarias que superaron ampliamente el comportamiento previsto para este fin de semana.
Por ello, insistió en que el pronóstico actual no representa un escenario comparable con aquellas contingencias históricas ni implica un riesgo de inundación para la ciudad. No obstante, explicó que el incremento podría elevar el tirante del río hasta aproximadamente 5.20 metros, provocando que el agua ocupe una mayor parte del cauce y que la corriente adquiera mayor velocidad.
Ante estas condiciones, Protección Civil recomendó evitar ingresar al Río Bravo para actividades recreativas o de pesca y mantenerse alejado de las orillas mientras permanezca la creciente.














