El empresario tamaulipeco Israel Valdez Sánchez denunció públicamente que, tras ser seleccionado para participar en un contrato de distribución de despensas por más de 541 millones de pesos en Tamaulipas, presuntamente le exigieron un soborno de 110 millones de pesos vinculado, según su versión, a personas cercanas a Américo Villarreal Santiago, actual delegado federal de Programas para el Bienestar en Coahuila e hijo del gobernador de Tamaulipas.
Valdez Sánchez aseguró que el empresario Felipe Salinas Manzur se presentó como operador financiero de Américo Villarreal Santiago y le solicitó recursos para mantener vigente un contrato relacionado con la distribución de un millón 700 mil despensas en los 43 municipios de Tamaulipas. Según el denunciante, el acuerdo ascendía a 541 millones de pesos y contemplaba un anticipo de 162 millones.
De acuerdo con el empresario, la exigencia consistía en entregar 80 millones de pesos para “operadores” y otros 30 millones para ser utilizados en actividades electorales en Coahuila. “Me pone un WhatsApp donde dice que el jefe quiere 80 millones de pesos para operadores y 30 millones puestos en Saltillo, Coahuila, en tiempos de elección, en el 2023. Por supuesto me negué”, declaró. Añadió que tras rechazar la petición se canceló el contrato y posteriormente inició una serie de conflictos legales que derivaron en acusaciones por presunta falsedad de declaraciones y fraude procesal.
Valdez Sánchez sostuvo que actualmente enfrenta un proceso penal por delitos que podrían derivar en una condena de hasta 17 años de prisión, además de una reclamación económica por 162 millones de pesos. Afirmó que las acusaciones en su contra son una represalia por no haber accedido al soborno y aseguró contar con videos, audios y mensajes que respaldan sus señalamientos. “Tengo mucho miedo de lo que puedan hacer. Tuve que sacar a mi familia del estado, perdí mis ventas y perdí todo por no acceder a un moche”, expresó durante la entrevista.















