El conflicto que desde hace meses afecta a la Escuela Primaria José Manuel Maldonado parece estar lejos de resolverse, la mañana de este lunes, padres y madres de familia volvieron a cerrar las instalaciones del plantel e impidieron el acceso de alumnos, docentes y personal directivo como medida de protesta ante la ausencia de una solución definitiva a la problemática que mantiene dividida a la comunidad escolar.
La principal exigencia de los manifestantes es la restitución de dos maestras y de la directora del plantel, quienes fueron separadas temporalmente de sus funciones tras la emisión de una orden de restricción relacionada con un alumno de la institución.
Dicha medida les impide acercarse al menor, situación que, según autoridades educativas y padres de familia, ha provocado afectaciones directas en el desarrollo normal de las actividades escolares.
El problema no es nuevo, desde febrero de este año, la institución ha sido escenario de protestas y manifestaciones derivadas de un conflicto que involucra a un estudiante y que ha generado tensiones constantes dentro de la comunidad educativa.
En aquel momento, padres de familia tomaron la escuela para exigir la reubicación del alumno a otro plantel, argumentando diversas situaciones que, según señalaron entonces, afectaban el ambiente escolar.
Sin embargo, lejos de resolverse, el conflicto se ha intensificado con el paso de los meses y actualmente mantiene afectada a gran parte de la población estudiantil.
De acuerdo con los propios padres de familia, la problemática se origina en un grupo específico, pero las consecuencias han alcanzado al resto de los alumnos, dejando sin clases regulares a cerca de 200 estudiantes.
Durante la manifestación, el supervisor escolar de la Zona 417, Fernando Javier Kancheff, explicó que las autoridades educativas han estado trabajando de manera permanente para atender la situación, aunque reconoció que el conflicto se ha prolongado durante años.
El funcionario señaló que actualmente existe una denuncia en contra de dos maestras y de la directora del plantel, situación que derivó en la imposición de medidas cautelares que les impiden acercarse al menor involucrado.
Kancheff consideró que esta situación resulta complicada para el funcionamiento de la escuela, ya que las docentes deben permanecer en sus respectivos grupos y la directora desempeñar sus funciones dentro de la institución, por lo que la restricción termina afectando directamente la operación del plantel.
Explicó que una de las docentes afectadas es responsable de un grupo de sexto grado, cuyos alumnos se encuentran en la etapa final de su educación primaria, lo que hace aún más delicada la interrupción de las actividades académicas.
El supervisor indicó que durante la semana pasada los padres ya habían realizado manifestaciones para expresar su inconformidad; sin embargo, en aquella ocasión permitieron que las clases continuaran, pero la situación cambió este lunes, cuando las instalaciones amanecieron cerradas.
Ante la ausencia de las docentes y la directora, personal de supervisión escolar y asesores técnicos han permanecido en el plantel durante varias semanas para brindar atención a los grupos que han resultado afectados por el conflicto.
Según explicó, la principal demanda de los padres es que las maestras y la directora sean reincorporadas a sus funciones, al considerar que no deberían estar separadas de sus cargos mientras continúan los procedimientos legales correspondientes.
Los manifestantes también cuestionan la actuación de las autoridades encargadas del caso y consideran que las medidas implementadas han terminado perjudicando a decenas de alumnos que no tienen relación directa con el conflicto.
Mientras tanto, representantes de la Secretaría de Educación, supervisores escolares y autoridades del sector educativo mantienen reuniones con los padres de familia para intentar encontrar una salida que permita reanudar las actividades académicas y evitar mayores afectaciones al alumnado.
A pocas semanas de concluir el ciclo escolar, la incertidumbre continúa creciendo entre las familias de la primaria José Manuel Maldonado, donde el prolongado conflicto sigue impactando el aprendizaje de cientos de estudiantes que permanecen en espera de una solución definitiva.














