La construcción de los baños públicos en la plaza de Villa de Fuente continúa generando críticas entre vecinos y visitantes, no solo por el considerable retraso en su ejecución, sino también por el diseño de la obra, que para muchos ciudadanos resulta reducido y poco acorde con la importancia del espacio recreativo donde fue edificada.
El proyecto fue anunciado el pasado 15 de enero con una inversión de 600 mil pesos y una promesa de ejecución de apenas 45 días.
Sin embargo, a más de cuatro meses de haber iniciado los trabajos, la obra acumula ya 134 días sin haber sido concluida, superando ampliamente el plazo originalmente establecido por las autoridades municipales.
Los retrasos comenzaron prácticamente desde el arranque del proyecto, donde tras el protocolo oficial de inicio de obra, trabajadores realizaron algunas excavaciones simbólicas para las fotografías del evento, pero posteriormente los trabajos se detuvieron durante varias semanas, sin que se observaran avances significativos en el lugar.
Desde entonces, el desarrollo del proyecto ha estado marcado por constantes interrupciones que terminaron por alejarlo completamente de la fecha de entrega prometida.
Durante ese tiempo, la falta de progreso provocó dudas entre vecinos, quienes frecuentemente acudían a la plaza y observaban una obra prácticamente detenida.
En diversos momentos, el director de Obras Públicas, Gibrán González, intentó explicar los retrasos y sostuvo que la construcción presentaba avances importantes.
Incluso en alguna ocasión llegó a señalar que el proyecto registraba un progreso cercano al 65 por ciento.
Sin embargo, dichas declaraciones fueron recibidas con incredulidad por parte de ciudadanos y usuarios habituales de la plaza, quienes en ese momento observaban que el inmueble carecía de elementos fundamentales para considerarse cercano a su conclusión.
Aunque el exterior presentaba avance visible, el interior permanecía sin acabados, sin piso, sin enjarre, sin sanitarios, ni mingitorios, ni instalaciones visibles que reflejaran el porcentaje de avance reportado oficialmente.
La percepción ciudadana era que el cálculo del avance podría estar considerando únicamente la estructura externa del inmueble, ya que quienes se acercaban al lugar constataban que el interior permanecía prácticamente vacío e incluso era utilizado temporalmente como bodega para materiales de construcción.
Actualmente, la situación es distinta y el avance físico de la obra resulta más evidente, en el interior ya se realizan trabajos de enjarre en paredes y parte del techo, mientras que en el exterior se han instalado las estructuras de herrería en ventanas y en la puerta principal.
Además, recientemente fue reconectado el sistema de drenaje, lo que representa un paso importante para la futura operación de los sanitarios.
Sin embargo, todavía faltan etapas fundamentales para su conclusión, hasta el momento no se observa la colocación de azulejo ni la instalación de diversos acabados interiores, por lo que la fecha definitiva de entrega sigue siendo incierta.
A la inconformidad por los retrasos se suma ahora un nuevo motivo de molestia entre habitantes de Villa de Fuente, el diseño de los sanitarios.
Vecinos y visitantes consideran que la construcción presenta dimensiones demasiado reducidas para un espacio público que recibe constantemente a familias, deportistas y personas que acuden a la plaza para actividades recreativas.
Quienes han podido observar el interior de la obra señalan que el espacio disponible resulta incluso menor de lo que aparenta desde el exterior, situación que ha provocado críticas sobre la funcionalidad del proyecto una vez que entre en operación.
Algunos ciudadanos consideran que una inversión de 600 mil pesos pudo haberse destinado a una infraestructura más amplia, moderna y funcional, capaz de brindar un mejor servicio a los usuarios de la plaza, también sostienen que el diseño arquitectónico no termina de integrarse visualmente con el entorno del lugar.
Mientras los trabajos continúan, la expectativa entre los habitantes permanece dividida entre quienes esperan que la obra finalmente sea concluida y quienes consideran que, independientemente de cuándo sea entregada, el proyecto ya ha quedado marcado por los retrasos acumulados y por las dudas respecto a si el diseño cumplirá realmente con las necesidades de los visitantes.














